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Cobertura informativa

Buena Fe: Una puesta de sol

por: Dulce María Sotolongo Carrington

Los libros sobre música no aparecen en nuestro panorama literario como se merecen, si tenemos en cuenta la cantidad de géneros musicales que han hecho posible que Cuba se conozca en el mundo entero. Muchos compositores relevantes del patio, sobre todo de siglos pasados, continúan sin una biografía en la que su vida y obra sea motivo de inspiración. No obstante, algunas editoriales cubanas últimamente se han interesado más por este tipo de asunto y han tomado en cuenta la aceptación del público lector. Se destacan entre ellas Letras Cubanas, que ha difundido la vida de artistas como Benny Moré, Rosa Fornés, Omara Portuondo, las hermanas Lago, entre otros.

       En este sentido, es loable mencionar el trabajo de editoriales provinciales como Extramuros, que este año publicó de Gerardo Alfonso, Sábanas Blancas, presentado el 19 de febrero a las cinco p.m, en el Pabellón Cuba, y que fue respaldado por un concierto ofrecido por el cantautor. Ya en el 2010 esta misma casa había dado a conocer el libro De Buena Fe, y muchos lectores, debido a la baja tirada de las ediciones territoriales, quedaron con las ganas de comprarlo.

    Ediciones Cubanas ha seguido este camino, ejemplo de ello es la pasada Feria Internacional en la que dio a conocer, con mucho éxito, un libro sobre Eliades Ochoa. Su más reciente título, la reedición De Buena Fe, «presenta la vida musical y, en cierta medida, personal, del dúo guantanamero —devenido en grupo—, que irrumpió en el universo musical cubano justo a inicios del siglo XXI», para revelarle al cubano su realidad, y de otra manera, una crítica aguda, a la vez que edificante y esperanzada.
   
    Convencida  de la necesidad de este tipo de publicación su autora, Juliana Venero Bon, afirmó:

Muchas historias de artistas, deportistas, figuras públicas, se han perdido por no recoger sus experiencias, especialmente, en pleno apogeo de sus carreras. Si hay la suerte de un libro, este suele verse como una puesta de sol, memorias adultas que  han desvanecido el entusiasmo de la juventud, depósito de años a riesgo de consumir las brisas frescas de una etapa  de «inocencia» y empuje. Se ha olvidado en esta practica al público lector y lo que este desea  y espera como necesidad de su tiempo y no de otro.

    En la nueva edición el lector encontrará una novedad: la publicación de un capítulo en el que el desaparecido crítico Rulfo Caballero hace la historia de uno de los videos realizados al grupo, y en el que se relatan los encuentros y desencuentros, la admiración que siente por la bailarina Viengsay Valdés, quien sirviera de modelo, además de aportar datos interesantes sobre lo que debe ser un video.

     Guantánamo fue la provincia que vio nacer a este dúo que hoy, desde La Habana, se expande al mundo. Ellos llenan los escenarios en estos tiempos donde la vulgaridad se adueña no solo de muchas de las letras del cancionero cubano, sino también del internacional.

  El título de libro, más que una parodia al nombre de la agrupación, es una invitación —con muy «buenas» intenciones— a mirar con fe la vida, a vernos por dentro, a reconocer el entorno e imbuirnos en su música.