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Cobertura informativa

Un libro que rastrea en los problemas sociales de Angola

por: Maydelis Gómez Samón

“Puedes no creerlo, pero presiento que siempre que hay hongo hay dinero cerca. Si no está en mi bolsillo, está en el de alguien, en un radio de unos diez metros a mi alrededor. Mientras más hongo, más cerca estoy de quien tiene dinero, de quien coge dinero. Mi olfato ha evolucionado con las formas en que se fue transmutando el propio dinero”.

Así comienza El rastreador de dinero, novela del angolano Roderick Nehone, que bajo el sello de la Editorial Oriente fue presentada en la Sala Cordeiro da Mata, de la Fortaleza Morro-Cabaña.

La obra, traducido por Rosa Díaz Chio, cuenta la historia de Nazaré dos Relámpagos de Abril, quien en una larga conversación con el lector-cómplice, narra sus avatares desde que decidió dejar su empleo formal y convertirse en trabajador por cuenta propia. A lo largo de estas páginas se nos revela cómo el protagonista, utilizando las fisuras de la legalidad, emprende los negocios más raros de imaginar, hasta que su vida da un vuelco y encuentra su camino, aquel que ofrece paz a sus escrúpulos de conciencia.

Para Nehone esta es una historia universal, ya que “un hombre que viva circunstancias similares tendrá reacciones muy parecidas a las del personaje, no importa la latitud donde viva. Creo que se asombrarán cuando lean esta obra, pues algunas de las cuestiones y problemas que nos planteamos nosotros allá en Angola, en el momento en que vivimos, se los plantean también ustedes aquí”, aseguró el escritor angolano.

Asimismo, pidió a los lectores que “rastrearan el libro con los ojos para que vean en qué medida muchos de los planteamientos que son contados con sentido de humor, revelan problemas sociales serios que nosotros tenemos que enfrentar”, indicó en un perfecto español.

Y es que Roderick Nehone, seudónimo literario de Frederico Manuel Dos Santos e Silva Cardoso, conoce muy bien nuestra lengua pues estudió Licenciatura en Derecho en la Universidad Central de Las Villas. Se desempeñó como docente en la Universidad Agostinho Neto, en Luanda, desde 1991 hasta 2004. Actualmente es miembro del Colegio de Abogados de Angola y vicepresidente de la Unión de Escritores de su país.