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Antología de Nicolás Guillén o su “poesía de crecimiento”

por: Elisa Beatriz Ramírez Hernández

“Guillén fue muchos poetas al mismo tiempo”. Esa fue la sentencia que lanzó la escritora Yanelis Velazco al presentar este domingo su libro Nicolás Guillén. Antología poética, en la sala José A. Portuondo, de la Fortaleza San Carlos de La Cabaña, uno de los recintos donde transcurre la 22 Feria Internacional del Libro de La Habana.

Precisamente por ese conjunto de voces reunidas en la obra del Poeta Nacional de Cuba, es que la autora afirma que su obra nunca muere, sino que puede ser igualmente leída tras el paso del tiempo.

En ocasión de celebrarse este año el 110 aniversario del nacimiento de Guillén,  llegamos otra vez hasta las páginas inagotables del poeta para continuar redescubriendo sus misterios, ahora con el apoyo de organizaciones e instituciones como el Partido Comunista de España, la Brigada Intercultural Vázquez de Sola y  Atrapasueños Editorial.

Durante la presentación, la autora de la antología destacó que este volumen tiene la virtud de retomar otras zonas poéticas de Guillén, que habían sido olvidadas por otras publicaciones, fundamentalmente en el extranjero. En ese acápite, Yanelis Velazco ubica los textos incluidos en Poemas de transición, como en el que se narra el asesinato de su padre, titulado “Poema filial”. De ese mismo modo ocurre con la poesía de amor guilleniana, la cual según la autora, gana presencia en esta compilación.

La también vicedecana de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana se refirió, además, al gran reto que representó prologar la obra, teniendo en cuenta los relevantes antecedentes que ha tenido una labor similar en autores cubanos de la más alta talla literaria.

En el prólogo, titulado “Otras rutas para leer a Nicolás Guillén, o las pulsaciones de quien desborda su propio mar”, Yanelis Velazco afirma que se propuso con esta selección romper los mitos y superar la lecturas reduccionistas en torno a la poesía de Nicolás Guillén; por lo que intentó ser lo más abarcadora posible, desde los textos de la primera aventura poética, Cerebro y corazón (1922), hasta otros más reveladores de distintas facetas en su etapa de adultez.

En la presentación de esta antología, Velazco apuntó tres premisas fundamentales que han servido de guía para interpretar los poemarios guillenianos: el componente étnico-racial que desemboca en lo que él mismo llamara “color cubano”, en referencia a la cultura cubana; otra vertiente poética que surge por las imágenes aprovechan la naturaleza de la Isla como un elemento ancestral. La tercera lectura es la que defiende la autora en su estudio, y se refiere a la “geografía que supera las demarcaciones del Caribe” en la poética de Guillén, de cómo en estos versos se unen disímiles influencias culturales para dar pie a una obra universal, a una poesía de crecimiento que nace de Cuba hacia sus espacios más inmediatos y lejanos. Y para ilustrar su tesis, Velazco acude al poma “Llegada”, del poemario Sóngoro Cosongo: “…en la noche, mientras los astros ardan en la punta/ de nuestras llamas, / nuestra risa madrugará sobre los ríos y los pajaros”. Así concluye el poema que, de acuerdo con la compiladora, constituye un “manifiesto de reivindicación de nuestras culturas…una autoreafirmación”; lo cual trae a escena esa idea antes enarbolada por otros estudiosos, de que Nicolás guillén ha sido el nuevo descubridor de la Isla de Cuba.

Yanelis Velazco se refiere en su prólogo a la “conformación de un imaginario cultural en el que pervive una fuerte conciencia antillana”, por lo que señala que “uno de los aspectos fundamentales a la hora de valorar la poesía de Nicolás Guillén, tiene que ver con su actitud frente al problema de la cultura latinoamericana en su conjunto. (…) Los versos de Guillén captaban el espíritu y la sensualidad del alma popular”.

Durante la presentación de esta nueva antología guilleniana, intervino también Joaquín Recio, representante de la brigada española, quien afirmó que “ si el mercado quiere ahogar a los poetas tradicionales de la izquierda, nosotros hacemos lo contrario, para que salga a la luz la pluma de los grandes poetas que han luchado junto a su pueblo”.

En el encuentro se leyeron poemas de Guillén relacionados con excelsos escritores españoles como Federico García Lorca y Rafael Alberti. Por otra parte, Nicolás Hernández Guillén, nieto del poeta y presidente de la Fundación que lleva su nombre, resaltó el afecto de su abuelo por el pueblo español y las estrechas relaciones que mantuvo con grandes intelectuales de ese país.

La presentación concluyó a tono de cuerdas de guitarras, con la interpretación del trío “La otra mitad”, tres jóvenes cubanos que han musicalizado varios poemas de Guillén, un poeta que escribía como si tocara también instrumentos musicales.