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Cobertura informativa

El libro de los por qué en la red

por: Yohamna Depestre Corcho

La sala de Lecturas en la red ya a las dos de la tarde se encontraba llena: se presentaba El libro de los por qué de Elizeth Godínez Barbarú. Nos resultó agradable, y digo nos, porque pertenezco al colectivo, que a pesar de la lejanía del lugar, la poca asimilación de un público que amén de los celulares todavía no está a tono con la tecnología en base a la cultura, por tanto tampoco afín a un audiolibro o a un libro electrónico, pero estaba colmada la sala y eso era alentador.

El libro de los por qué es un texto bello y nos enorgullece tenerlo en nuestra colección de Cubaliteraria, de la mano con CITMATEL.

Sacado a la luz por la Editorial Extramuros, no ganó el premio Wichy Nogueras, pero sí una mención especial, no ganó el premio de la crítica, pero sí el deseo de estar en la UNEAC y de ser, no solo ayer, un libro de papel, ahora digital, sino un audiolibro que llegará a los niños débiles visuales o a los niños disléxicos.

Dulce María Sotolongo, su presentadora, comentó: “solo quien tiene alma de niño y no alberga ni el odio ni la envidia podrá ver a Maya, personaje principal, que no es ni mala ni buena, es el yin, el yang de nuestra alma, es la naturaleza”.

La presentadora habló de la ira. De Ella se habla en el capítulo “La ira no trae nada bueno” que Dulce relee cada cierto tiempo porque le produce gran calma. Nos convidó a que cuando nos adentremos en el libro lo hagamos pensando en un deseo de Maya: convertirnos en una oreja gigante para poder escuchar el interior del libro.

La autora Elizeth Godínez agradeció a sus vecinos por ser parte de sus personajes, en especial a uno que ya había dejado de existir y que se robó el espacio: Candelario. Admitió que cuando le llevaron el audiolibro volvió a sentir los mismos sentimientos de risa, alegría desbordante, tristeza.

Afirma que su obra es un canto a la amistad y a la búsqueda de valores. Quizás por todo esto le ha proporcionado muchas satisfacciones, por tanto nunca se arrepentirá de haberla escrito. Una de las últimas complacencias —nos cuenta— la obtuvo de Samuel, un niño de cinco años, el más joven lector que hasta ahora conoce. Él la llamaba a la casa para preguntarle, después de que su mamá le leyera cada capítulo. La última consulta la consideró una de la más importante: ¿Por qué escribiste el libro? Lo hice —contestó la autora—porque los adultos se pasan la vida preguntándose Por qué no le dije esto… Por qué no hice aquello… Es el por qué de la vida. Quiero que a través de Maya puedan rasgar el velo hacia otra dimensión mucho mayor.

Dejó entre dicho que trabaja en varios proyectos, inspirados por otros niños y que a su vez serían regalos para estos.

Al finalizar, los presentes pudieron descargar de forma gratuita una versión en pdf del libro.