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La revolución en la historiografía cubana

por: Onaisys Fonticoba Gener

La revolución como concepto teórico y su estudio dentro de la historiografía cubana fue el tema tratado por los investigadores Oscar Loyola Vega y Joel Cordoví Núñez en un encuentro de historiadores auspiciado por la Editora Ciencias Sociales, en la Casa del ALBA Cultural.

De acuerdo con Loyola Vega, profesor titular del Instituto de Historia de Cuba (IHC), una de las faltas más frecuentes en los enfoques sobre ese fenómeno ha sido minimizar su acepción.

El cambio social y la época en que estos se desarrollan han sido privilegiados por los historiadores en tanto expresan la dinámica social, las fuerzas actuantes en ellos, las alternativas posibles y los resultados de la acción de los sujetos. Pero suele olvidarse que el concepto revolución no solo se aplica a un cambio social abrupto. En la dinámica de la evolución de cualquier sociedad, la acumulación de cambios a pequeña escala trae como consecuencia, cuando se efectúa un análisis retrospectivo, una transformación radical.


Otro elemento que ha perjudicado la visión integral del concepto y su vinculación a los hechos históricos es la deformación de la imagen de las revoluciones, en la que han influido la literatura y el sector cinematográfico. Ello ha conducido a que, en disímiles ocasiones, se cuestione la validez del fenómeno, se despoje de su significado real o se suavice con eufemismos como “movimiento acelerado”, “cambio radical”, entre otros.

Loyola señaló, además, que una práctica acostumbrada en el análisis historiográfico es la de homologar una revolución con otra. «Se comete un error cuando se tratan de adecuar los hitos de una con los de otra, en un traslado mecánico de situaciones que no volverán a repetirse», acotó.

Por su parte, el investigador titular del IHC Joel Cordoví Núñez al comentar sobre la presencia de la Guerra de los Diez Años en la historiografía cubana postrevolucionaria refirió que, aunque en los primeros años de independencia hubo un enjundioso debate sobre ese proceso, a fines del siglo XX los estudios fueron exiguos.

No obstante los avances incuestionables en determinadas líneas de investigación, los debates y polémicas de las primeras décadas posteriores al triunfo de la Revolución no volverían a presenciarse, explicó. Entrado el decenio de 1990, algunos temas como el pacto del Zanjón recobrarían interés en autores aislados.

Un balance de los textos producidos sobre la contienda del ´68 permite evidenciar que las líneas más seguidas fueron las relacionadas con el liderazgo revolucionario, el género biográfico, las investigaciones regionales y locales, los libros documentales y la historiografía militar, explicó Cordoví.

Pero, sin ánimo de minimizar lo producido hasta el momento o los aportes a la comprensión del hecho, sus actores y del proceso revolucionario en sí, urge el tratamiento de problemas teóricos y presupuestos metodológicos. «Se trata  de realizar estudios sistemáticos que cubran las insuficiencias y movilicen los pensamientos entorno a problemáticas esenciales en aras de la comprensión, ya no solo de un evento revolucionario singular circunscrito a un fenómeno determinado, sino de su impacto en los procesos de continuidades y rupturas en todos los órdenes de la sociedad post-revolucionaria».