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Un libro donde está la raíz de nuestras luchas por la plena independencia

por: Maydelis Gómez Samón

Hace poco más de un mes, Ernesto Limia recibió el comentario de un lector sobre su obra Cuba entre tres imperios. Perla, llave y antemural: “Es uno de los libros de Historia más interesantes que he leído. Para mí, ha sido una fuente muy precisa para aclararme la formación de nuestra identidad”, le escribía Antonio Guerrero.
     Las palabras que uno de nuestros Cinco Héroes dedicara al texto, publicado por Ediciones Boloña, fueron leídas este sábado durante la presentación del libro en la calle de Madera de la Plaza de Armas. Para el autor, este mensaje constituyó una de las cosas más gratificantes y hermosas que ha experimentado en su vida, y confesó que su objetivo al escribir Cuba entre tres imperios… era transmitir “una historia que nos explicara por qué estamos aquí, de dónde vinimos y hacia dónde debemos caminar, pero quería hacerlo con sentimiento, con pasión, para que todos volviéramos a vivir aquellos instantes que han marcado nuestro presente, y que nos permitiera amar cada pedacito de virtud, cada pedacito de defecto”.
    En el libro, el lector encontrará información sobre el conflicto entre Castilla y Aragón, los reyes católicos, la Inquisición, informaciones precisas de pactos de guerras declaradas, de las campañas mediáticas, sobre el contrabando, el comercio, y hasta cómo La Habana fue creciendo y desarrollándose, comentó el historiador Raúl Rodríguez la O durante la presentación.
   Ernesto Limia es licenciado en Derecho, y este constituye su primer libro, aunque anunció que ya entregó a la editorial otro volumen en el que se abordará la Historia de Cuba a partir de 1767 hasta el 1º de enero de 1899, año en que se produce la intervención norteamericana. Este proyecto, contó su autor, “persigue analizar la historia del crecimiento de nuestra nación, y en ese contexto el surgimiento y desarrollo de las relaciones con Estados Unidos”.
   Cuba entre tres imperios… cuenta con el prólogo del historiador Juan Nicolás Padrón, quien asegura que el texto posee una continuidad de relato y algunos referentes poco conocidos a partir de variadísimas fuentes y puntos de vista, estructura que permite leer el libro como una novela de aventuras. Esta es “una historia diferente de la codiciada Cuba que se debatía entre el medieval imperio español, el ímpetu y el apetito de poder de la ‘diabólica Francia’ y las ambiciones racionales y capitalistas de la potencia británica”, según expresan las palabras introductorias de la edición.
   Seguramente quienes se adentren en sus páginas coincidirán con Antonio Guerrero: “uno conoce más detalles de la historia de nuestra patria, a partir del 10 de octubre de 1868. Pero en tu libro está la raíz de nuestras luchas por la plena independencia”.
    La edición del libro fue realizada por la premio Nacional de Edición 2010, Silvana Garriga, y contó con el diseño de Joyce Hidalgo-Gato. Sin dudas, quienes lean el libro experimentarán la misma felicidad y orgullo que el escritor sintió mientras estudiaba ese pasado, pero también las penas, la amargura y la indignación que sufrió.