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Cobertura informativa

Kandiafra, de Jorge Fuentes

por: Dulce María Sotolongo Carrington

«La Literatura, como parte del arte y deleite de la vida humana, precisa de conceptualizaciones o, al menos, de definiciones, para que el lector pueda transitar por ella en una especie de disfrute lógico que le permita asimilar mejor el goce estético, independientemente de su formación. Cuando me ha preguntado que entiendo por poesía, echo mano a una respuesta que le escuché a mi abuelo, analfabeto funcional, pero sabio y bello: la poesía, muchacho, es el don que tienen algunos de decir mucho con poco y lograr estremecer».
    Con estas palabras, Ramón Bermúdez Boullón inició la presentación del poemario Kandiafra, de Jorge Fuentes, publicado por Ediciones Unión y presentado en la sala Cordeiro de Mata, como parte de la programación de actividades de la 22 Feria Internacional del Libro de La Habana.  
    Según la valoración de Bermúdez, el poemario posee un valor esencial, pues los textos que lo integran logran transformarse en retratos, en un conjunto de imágenes sucesivas que nos cerca a la cinematografía. Pero esta plasticidad se logra a través de un sujeto lírico que nos lleva de la mano a versos puntuales y vertiginosos que nos cuentan una historia de vida a manera de road movie.
    Una cadena tropológica, en la que cada eslabón tiene un ritmo preciso que  ocasiones nos arrastra en su rapidez y accidentes del verso, y en otros se mueve con una lentitud exasperante, adentra al lector en una galería en la que personas, lugares, música, plástica, filosofías y disímiles formas de expresión poéticas se dan la mano. «Jorge Fuentes sabe lo que quiere, conoce el camino, pero además, sabe que la palabra hecha verso es luz que complementa».
    En cuanto a las formas métricas o estrofas, el oficio adquirido le permite adueñarse del soneto, entronizarlo con la décima, jugar con el verso libre.
    Kandiafra es un libro de reminiscencias, de acumulación de saberes. En él señorea el buen tino, la organicidad, la sabiduría que lo aleja de poemas caóticos. «Es el río que va dejando un sustrato para que las imágenes se expresen por sí mismas con densidad y hondura». Sus poemas, escritos en diferentes momentos y circunstancias, le han permitido a Fuentes conformar un cuaderno válido, en el que se expresa una auténtica voz.
    Por otra parte, la obra plástica de Belkis Ayón se funde, con su particular poética, a la del poemario. Las ilustraciones refuerzan la impresión de transitar por esa galería de la que hablara su presentador.
     «La poesía siempre ha marcado el rumbo literario de la nación, pero ha adolecido de males ajenos que han contribuido a cierta invisibilidad contemporánea. Por fortuna, otros vientos soplan y textos valiosos están viendo la luz. Kandiafra es uno de ellos». Sentenció en sus palabras finales Bermúdez.