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Novela Negra italiana: la nueva generación

por: Lilien Tujillo Viton

El escenario literario italiano de los años ochenta y noventa del siglo pasado estuvo marcado por el resurgimiento de un género catalogado, hasta entonces, como una literatura menor. Sobre sus antecedentes y evolución en la nación europea disertó esta mañana el escritor Carlo Lucarelli, en la sala Alejo Carpentier de la fortaleza de San Carlos de la Cabaña.

Miembro de esa primera generación renovadora de la Novela Negra, Lucarelli acotó que el objetivo de esta no era describir meramente su entorno inmediato; sino mas bien, lograr un realismo de exquisita factura, respaldado por la experimentación de las situaciones narradas antes de plasmarlas en el papel.

Este grupo dio paso, a su vez, a una novísima ola de autores que, anclados en un referente más cercano, continuaron incursionando a inicios del siglo XXI en el abordaje de la realidad; no ya de su lado más oscuro y secreto, sino de toda ella, incluida la que es ya parte de la historia.

Ahora bien, una comprensión cabal de la situación inmediata de la nueva Novela Negra italiana implica, según Lucarelli, un retroceso en el tiempo para rastrear sus antecedentes.

Desde los años 30 del siglo pasado, este género integraba, en efecto, la paleta de matices de la literatura en el país. A pesar de las opiniones de grandes escritores de la época como Alberto Sadiño, para quien tal modo de hacer no servía para contar la realidad, la receta de la Novela Negra era, ciertamente, un mecanismo para develar las verdades ocultas, la realidad que existía más allá de “las plazas soleadas y las mujeres hermosas”.

Cuarenta años después, el escritor, dramaturgo y cineasta, Pier Paolo Pasolini, abordó en su obra la inclemente realidad que le circundaba. “Yo sé. Yo sé los nombres de los responsables de lo que llaman “golpe”. Yo sé los nombres de los responsables de la masacre de Milán del 12 de diciembre de 1969, de la masacre de Brescia y Bolonia de los primeros meses de 1974” –escribió en un artículo en el diario Corriere della Sera–. “No tengo pruebas –continuó-, ni siquiera indicios. Pero lo sé porque soy un intelectual, un escritor que busca imaginar todo lo que no se sabe y todo lo que se calla. Todo esto forma parte del instinto que me da mi oficio”.

Aunque Pasolini no era, conscientemente, un escritor de Novela Negra, el contenido de sus obras así lo sugiere, y lo convierte por tanto, en un antecedente inmediato del género, en uno de los referentes de formación de las generaciones actuales.

En su intervención, Lucarelli destacó la abrumadora ola de jóvenes exponentes del género en la actualidad, a la vez que alertó sobre la decadencia en la calidad de muchas obras. “Más allá de una pasión por esa manera de contar historias, la razón fundamental por la que se escriben es la de vender”, acotó.

La conferencia fue, al decir del Edel Morales, apenas un aperitivo para los amantes del género. El plato principal llegará para los apasionados por las historias misteriosas y fascinantes, el próximo lunes 18 de febrero con un panel que abordará, además, la sociedad actual y el mercado literario.

El conversatorio, a celebrarse en la sala Nicolás Guillén, contará con la presencia del propio Lucarelli, el mexicano Paco Ignacio Taibo, así como los premios Nacional de Literatura, Leonardo Padura y Daniel Chavarría.