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Cobertura informativa

 Ileana Mulet golpea fuerte las puertas

por: Dulce María Sotolongo Carrington

Que un pintor escriba versos no es noticia. Hay que ser un artista para atrapar en pinceladas toda la belleza o fealdad que el mundo ofrece.
    En el mítico San Alejandro, donde quizá el joven Martí se inspiró en hacer un verso mientras pintaba un autorretrato, estudió Ileana Mulet. Durante años desplegó todo su buen gusto e imaginación en diseñar interiores y vestuarios, disciplina que la prepara para averiguar en un futuro ¿qué hay detrás de las puertas? El negro y el blanco, el misterio de los grises y las piedras.
    Ediciones Cubanas publica este libro donde la luz es un personaje más que intenta atrapar el misterio escondido tras las puertas. Puertas que no son más que un símbolo de  todo lo que ha querido abarcar en su largo peregrinar.
    La Habana deviene en verso. Versos que intenta descubrir los secretos escondidos detrás de sus piedras y paredes, como lo demuestran los poemas: «Havana», «La Habana está despierta», «Habana mía», pero donde hay otros en el que no se necesita decir el nombre de la ciudad para sentir su presencia, atraparla, rescatarla del lienzo donde la pintora-poeta no quiso condenarla al silencio.


 «Coloquio entre Damas»

A mi Habana, Habana de  mis sueños. Talladoras de diamantes.
Bajo la columna embromada de un árbol  de trébol.

Mujer de peladumbre verde
Verde pelambre
Socavando corazones
Si fuera hombre, Leonardo de Gamboa (bien plantado souvenir de la colonia)
Te propondría en cambio, a Cecilia la pondría en tu piel
Propiciando festín de embrujo.


    Así es La Habana de Iliana, a veces verde, a veces negra; ciudad colorida donde a pesar del gris, no hay lugar para la tristeza. Literatura y embrujo, deseo de transformarse como dice ese gran poeta de Cuba, Pablo Armando Fernández, en el Prólogo: “Amas a la Habana y cuanto la ocupa… el pasado presente/ que regodea el amor de los muros….”
    Mucho hay de narrativa en esta mujer que cuenta a través de la poesía, que pinta la historia. En esta mujer valiente que derriba muros en aras del saber. A nosotros nos queda descifrar el mensaje, degustar el color, el ambiente. Oír la voz de quien dice ser una mujer que ha amado mucho; tal vez demasiado en estos tiempos difíciles.