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Ecuador: Tener la universidad que soñamos para cambiar a el país

por: Elisa Beatriz Ramírez Hernández

“La revolución universitaria en Ecuador” fue el tema de la conferencia impartida este jueves por el doctor Guillaume Long, en la Editorial Félix Varela, como parte de las actividades de la 22 Feria Internacional del Libro de La Habana.
     Desde su labor al frente del Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (CEACEES), en el país sudamericano, el doctor Long expuso una panorámica sobre el profundo proceso de cambio hacia una educación universitaria integral vinculada a la política y filosofía del Buen Vivir.
     Long, quien se ha especializado en variados estudios políticos en prestigiosos institutos de Londres y Quito, destacó el carácter revolucionario del  proceso constituyente que tiene lugar en el sector educacional ecuatoriano a partir de la aprobación, en el 2010, de la Ley Orgánica de Educación Superior. De esa legislación se desprenden una serie de normativas transitorias que regulan en la actualidad el paso del antiguo sistema hacia “un nuevo modelo más cualitativo y abierto”.
     Precisó el experto que el proceso de transformaciones comenzó con la depuración de las universidades y sus filiales, las cuales habían sido creadas bajo una lógica mercantilista y corporativa, sin la calidad y el rigor científico requerido, lo que se ha llamado en el país “estafa académica”. En medio de polémicos debates con algunos legisladores y sectores reaccionarios, se inició la comprobación de esas instituciones, y finalmente quedaron inhabilitadas catorce casas de altos estudios.
       En la conferencia, Guillaume Long explicó que las normas legislativas transitorias contemplan también otras tareas como la eliminación de carreras y programas  universitarios desvinculados de las necesidades de desarrollo del país, la implementación de criterios de selección más justos para el ingreso a la enseñanza superior, la certificación del ejercicio profesional y la creación de mejores universidades.
      Se prevé, señaló el especialista, instaurar en Ecuador una casa de altos estudios para formar educadores más integrales que contribuyan a perfeccionar todos los niveles de enseñanza, así como otras dos enfocadas en el aprovechamiento de los recursos naturales y el desarrollo de las nuevas tecnologías, con el fin de construir “una economía nacional más endógena y diversificada”. Esa meta se apoya, además, en el fortalecimiento de los institutos técnicos y tecnológicos, para garantizar la mano de obra calificada que necesita el país en el proceso de industrialización. La meta radica, según Long, en “tener la universidad que soñamos para cambiar a nuestro país”.
     Adelantó también el experto que se trabaja en un proyecto de universidad especializada en Artes, para lo cual ha sido muy importante la experiencia de Cuba, país que el doctor califica como una “megapotencia en el tema cultural”. Long agradeció la colaboración de la nación caribeña con el proceso ecuatoriano,  además de la formación de profesionales en universidades de la Isla.
       El académico resaltó, además, que en medio del este compleja etapa se prioriza la atención al profesorado y la renovación del claustro, a fin de que las instituciones sean sostenibles y sustentables, todo ello porque considera que “sin talento humano no hay universidad, no hay proceso educativo.”
    Desde el inicio, esta 22 Feria Internacional del Libro convoca, una vez más, a pensar en la cultura, la política y la literatura como espacios confluyentes y recíprocos, en pos de humanizar los más diversos escenarios contemporáneos. Sobre esa premisa, en Ecuador nace una nueva esperanza porque “la universidad tiene que ser la luz de la sociedad”, afirmó el catedrático.