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Homenajeado Pablo Armando Fernández, por los aniversarios de dos de sus más importante poemarios

por: Racso Morejón

Pablo Armando Fernández, Premio Nacional de Literatura, acaba de ser homenajeado por los aniversarios 60 y 50, respectivamente, de las publicaciones Salterio y lamentaciones (1953) y  El libro de los héroes. El reconocimiento, llevado acabo el 13 de febrero en la sala Rubén Martínez Villena, aprovechó el espacio del Foro Literario de la Asociación de Escritores de la UNEAC,  y que contó con la presencia de Miguel Barnet, presidente de la mencionada institución, y Nancy Morejón, presidenta de su Asociación de Escritores y de la Academia Cubana de la Lengua.
     El agasajo a la obra del escritor de Los niños se despiden   ̶premio Casa de las Américas de novela (1988)  ̶  se inició con la proyección del documental Nostalgia, la próxima estación, del realizador Jorge Aguirre. Dicho audiovisual no solo recoge fotos y poemas, declamados en la propia voz del autor, también ilustra momentos significativos de la vida de Pablo Armando Fernández.
     Mediante un panel, integrado por la ensayista y profesora Margarita Mateo, el editor Alfredo Prieto y Ernesto Sierra, escritor y director de Ediciones Cubarte, quien sirvió de moderador, fueron analizadas las obras. Sierra, al referirse a Pablo Armando en sus palabras de presentación, reconoció que: “además de las cosas buenas, la literatura y la poesía que nos ha dado, agradezco el tiempo que Pablo le dedica, en su propia casa, a todo el que llega hasta él procurando apoyo”.
     Por su parte, Alfredo Prieto destacó que “el imaginador”    ̶como le denominara en un prólogo que escribiera a un poemario de Pablo Armando Ezequiel Martínez Estrada  ̶, está entre los primeros exponentes de la poesía cubana de su generación. Su cuaderno El libro de los héroes (mención del Premio Casa de las Américas 1963), es uno de los primeros textos que refleja, y se identifica, con el proceso social surgido en Cuba en 1959. El libro nos pone en presencia de “una obra diversa, plural, unificada por el conocimiento, la imaginación, la capacidad fabuladora y el talento, sin la cual no hay poiesis posible”. El editor además sentenció: “sin él, la poesía cubana de nuestro tiempo no sería la misma”.
     Margarita Mateo realizó un pormenorizado bojeo por la obra literaria del reconocido escritor y resaltó los momentos de búsquedas esenciales presentes en Salterio y lamentaciones desde los momentos iniciales. Este cuaderno muestra un sello muy personal al que vincula mitos universales.  En otro momento de su lectura la conferencista, refiriéndose al Libro de los héroes, resaltó que:

(…) es en ese libro donde el mito, como  un instrumento acabado y libre con una alta funcionalidad en la realización formal del texto, alcanza su mayor fuerza y originalidad no solo en la trayectoria individual del poeta, sino en el contexto de la poesía cubana (...) lo cual contribuye a que el poemario se convierta en una sobresaliente expresión de la nueva poesía que se inauguraba en el país al triunfar la revolución. El alto valor estético de este libro, amén de su singular modo de conjugar las más antiguas tradiciones nacionales con una gesta heroica recién fundada, es garantía de su permanencia en nuestras letras”.

    Seguidamente Pablo Armando Fernández se acercó a los micrófonos y declaró: “Tenía que regresar a este país porque se estaban produciendo cambios reales. Cambios capaces de cambiar mi vida. Este es un país asistido por la palabra”; su intervención mereció los aplausos de los presentes, dentro de los que se encontraban poetas, escritores y familiares.
La artista de la plástica Iliana Mulet le obsequió un poema ilustrado de su autoría. La productora Hurón azul le regaló varios DVD de documentales, con sus making off, y un dossier de imágenes del poeta que ilustran su trayectoria artística y literaria.
    Miguel Barnet, en las palabras que dedicara a su entrañable amigo, señaló algunos de los rasgos de la personalidad de Pablo Armando: “es una persona que ha estado en la luz, pero que después estuvo en la sombra obligada, pero ha salido de ella con más luz, porque ha estado acompañado siempre por la poesía”.