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Cobertura informativa

Presentación de la colección Premios Casa de las Américas

por: Yohamna Depestre Corcho

En la sala José Antonio Portuondo, la mesa de presentación, regida por Caridad Tamayo, estuvo ocupada por el equipo que editó los libros Premios Casa de las Américas.

Iris Cano, editora, presentó dos libros bajo su cuidado: Crónicas de muertes dudosas (poesía), de Bruno Di Benedetto, Argentina; y Al otro lado del mar (teatro), de Jorgelina Cerritos, El Salvador.

El primero, una mezcla de lenguaje entre lo lírico y lo popular, con personajes imaginarios y agudo humor, fue valorado por Cano de «innovador» en el género. Los temas de estas composiciones poéticas son tomados a veces de la realidad, y a veces de lo imaginario, logrando una obra de actualidad, digna de la mejor poesía latinoamericana.

Por su parte, el texto Al otro lado del mar, es una acumulación de vivencias, de ausencias de la autora. Es el reflejo de la sociedad salvadoreña actual. Donde el personaje, un hombre sin nombre, sin apellidos, sin edad, intenta buscar en la identidad lo social.

La literatura brasileña estuvo representada por Aprendiz de Homero, de Nélida Piñon. Clara Hernández, su editora, dio inicio a su disertación con la frase: «La memoria de Dios está en la mía». Y apuntó que en la misma está implícito el significado de este libro de ensayos que recoge, con sus pequeños y particulares momentos, los textos de la literatura clásica —entre ellas la de Homero, Cortázar, Borges— adsorbidos por la escritora que ahora no los devuelve con un marcado interese: mostrar una América plural y mestiza.

El cubano Sergio Guerra Vilaboy presentó su propia obra: Jugar con fuego. Guerra social y utopía en la independencia de América Latina, ganadora del Premio extraordinario Bicentenario de la Emancipación Hispanoamericana. Guerra Vilaboy se limitó a hablar de su obra, pues prefirió elogiar el proceso de editorial que, según él, enriqueció aún más su trabajo.

La columna Prestes, Premio Casa de las Américas (1990), ha sido reeditada y puesta a consideración del público después de una década. Su editora Ingrid González nos comentó que, este libro narra la historia de la Columna Prestes, un movimiento político militar brasileño que se produjo entre los años 1925 y 1927. Escrito por una descendiente directa de uno de sus líderes, Anita Leocadia Prestes, hija del capitán
revolucionario brasileño Luis Carlos Prestes, recopila datos de un hecho histórico poco divulgado. El mismo, por su duración, influyó en el ansia de libertad, no solo de Brasil, sino de Latinoamérica.

Entre los premios de carácter honorífico también encontramos el Premio de poesía José Lezama Lima, y en el cual resultó ganador el libro El cristal entre la luz de Manuel Orestes Nieto, de Panamá. Este poemario discurre entre lo social, lo mundano, lo lírico y lo civil, para crear su propio horizonte poético. Carlos Bernal lo catalogó de ser un texto donde se empieza por el último verso y se termina por el primero, como el «viaje a la semilla», justificándose y compilándose.

Relatos de época: una cartografía de América Latina (1880-1920), de Adriana Rodríguez Pérsico, Argentina, Premio de ensayo Ezequiel Martínez Estrada, es un relato de época, de mitos, de geografía. En él se habla de ciencia, de arte, de amor y erotismo según Ana María Caballero, su editora, la cual lo catalogó de «prosa hábil y desenvuelta de fin de siglo».

Reinaldo Pérez presentó la novela ganadora Tratado del amor clandestino, del ecuatoriano Francisco Proaño, como una novela de búsqueda de la identidad y donde se cuenta la vida de una familia desde una proyección humana grotesca, demente y sexual. La novela empieza cuando encuentran en una laguna dos cadáveres abrazados.