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Cobertura informativa

Para decir la verdad o mostrar la esperanza cualquier idioma sirve

por: Yasmín S. Portales Machado

En la sala Alejo Carpentier del recinto ferial La Cabaña, aún no desarman el escenario. Es cierto que faltan menos de veinticuatro horas para que la primera parte de la Fiesta del Libro termine en la capital del país, pero el programa, frenético y absorbente, no deja para el final lo menos interesante.

Esta tarde, el equipo de la Editorial Zambom tomó la palabra para presentar tres nuevas ediciones para Italia de libros que rebelan la vida de quienes en el Tercer Mundo, luchamos por un mundo mejor. En esta oportunidad dos títulos denuncian los intereses y las acciones concretas del imperialismo en su búsqueda por someter, mediante el horror, toda disidencia en nuestros países: Operación Cóndor, un pacto criminal, de Stella Calloni, y Palestina, limpieza étnica y resistencia, de varios autores. El tercero es la experiencia de una ítalo–norteamericana que decidió conocer la misteriosa isla de Cuba en medio de la Guerra Fría. Deena Striker escribió un diario e hizo muchas fotos, lo tituló Joven Cuba. Diario de viaje, diciembre 1963 a junio 1964. La historia de la revolución y la vida cotidiana en Cuba, contada por los protagonistas.

En la presentación de la versión italiana de Operación Cóndor, la periodista y escritora argentina Stella Calloni declaró sentirse muy feliz de que esta documentación llegue a más personas, gracias al oficio de un traductor, ya que la lógica de la contrainsurgencia que animó el nacimiento de la Cóndor, está presente hoy en día en el mundo. Prueba de ello son el Golpe de Estado a José Manuel Zelaya, presidente de Honduras, en junio de 2009; el terrible experimento de la Cárcel de Guantánamo; el Terrorismo de Estado entronizado en Colombia. Ante la pretendida normalización de tales acciones, los documentos recopilados en este libro demuestran que no hay teorías de la conspiración ni invenciones en estos casos.

«Solo lo que se conoce puede ser combatido», advirtió Calloni, y esta frase sirvió como introducción ideal a Palestina, limpieza étnica y resistencia, colección de ensayos que analiza la política del Estado de Israel contra su población palestina y contra esos territorios palestinos que lucha por ocupar. Con la presencia del Excelentísimo Embajador del Estado Palestino en Cuba, señor Akram Samhan, esta presentación conmovió a los presentes, pues la lucha de este pueblo es conocida desde hace mucho en Cuba. De hecho, cuando se votó la Resolución 181 del 29 de noviembre de 1949 sobre la Partición de Palestina en dos Estados, Cuba fue el único país de América Latina que votó en contra.

Palestina, limpieza étnica y resistencia, es el quinto volumen de la serie que la Editorial Zambom dedica a los crímenes contra la humanidad. El señor Samhan, embajador palestino, advirtió que es un libro muy completo, pues hace un recorrido histórico y analiza las implicaciones del conflicto en la actualidad. Sin embargo, advirtió que nunca se debe perder de vista que el problema entre Israel y Palestina no es solo geopolítico, religioso o estratégico; es, ante todo, la diferencia de dos modos de vida. El primero es el modelo imperialista que justifica el despojo, el genocidio y el terror; el otro es el que busca la paz entre las personas. Ese conflicto es irresoluble, daña a las personas de ambas naciones y se refleja en las relaciones internacionales.

El señor Samhan explicó entonces que la población estimada de Palestina es de 11 millones de personas, de ellas 5.5 millones viven en el exilio. De ese 50% en la diáspora, unos 750 000 radican en América Latina, aportan cotidianamente a la cultura y economía de sus países de adopción como parte de la gran migración árabe del siglo XX. Al mismo tiempo, los ideales y métodos del Estado de Israel tuvieron reflejos en este continente, con su apoyo a las sangrientas dictaduras del Cono Sur en el pasado y la estrecha relación con el gobierno de Colombia hoy en día.

La última entrega de la Editorial Zambom fue un título mucho más optimista, aunque la historia de sus aventuras editoriales refleja también el poder de la hegemonía dominante. Deena Striker trabajaba para la AFP en Roma a principios de los sesenta cuando decidió, justo después de cobrar un cheque, comprarse un pasaje y mirar con sus propios ojos la polémica isla del Caribe de la que tanto hablaban colegas y políticos. Como joven periodista que era, Deena llevaba una cámara de fotos, una libreta de notas y muchos lápices. Sus aventuras por seis meses, desde fines de 1963 hasta el verano de 1964, tomaron forma de un diario en italiano –lengua con la cual se sentía cómoda en esos días– ilustrado por cientos de fotos de la vida cotidiana que vio en Cuba, donde posaron Che Guevara, los niños de la escuela primaria frente a su hospedaje, Ramiro Valdés, mujeres de la calle, Juan Almeida o campesinos sudorosos por el trabajo.

Aunque la aventura fuera narrada con frescura y el tema era interesante, el editor italiano que recibió el texto en 1964, a su regreso a Europa, quiso eliminar más del 50% y transformar el estilo del material restante, por lo que Deena Striker retiró su texto y esperó. Eventualmente en los Estados Unidos se editó una versión en inglés, que desapareció misteriosamente de las librerías al día siguiente de su exitoso lanzamiento. Por eso le alegró mucho que le solicitaran el diario íntegro en el idioma original. Así llega al catálogo de Editorial Zambom Joven Cuba. Diario de viaje, diciembre 1963 a junio 1964. La historia de la revolución y la vida cotidiana en Cuba, contada por los protagonistas. Una historia de esperanza e imaginación, de la sorpresa de una joven entrenada para hacer preguntas y una época en que todas las respuestas parecían estar al alcance de la mano.

Esas son las nuevas apuestas de la Editorial Zambom para llevar nuestra realidad –múltiple y asombrosa– a los lectores de Italia. Gracias y enhorabuena.