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Cobertura informativa

Libros de Fidel Castro Ruz: La Victoria estratégica y La Contraofensiva estratégica

por: Yohamna Depestre Corcho

En la sala Nicolás Guillén del complejo Morro-Cabaña, se efectuó la presentación de los libros: Por todos los caminos de la Sierra. La Victoria estratégica y De la Sierra Maestra a Santiago de Cuba. La Contraofensiva estratégica, una edición facsimilar, donde por primera vez se publica una exhaustiva información sobre la vida del líder de la Revolución, Fidel Castro Ruz.

Su presentador, Eugenio Suárez Pérez, director de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado de la República de Cuba, catalogó estos libros como monumentos a la virtud y al pensamiento táctico y estratégico de Fidel. Señaló que  ya se estaban traduciendo en diversas editoriales extranjeras, pues han sido solicitados en varios idiomas, además del español: inglés, francés, alemán, checo, ruso, vietnamita, chino y árabe. Después le dio paso a quien fuera la editora principal de las obras, la periodista y escritora Katiuska Blanco.

En La Victoria estratégica, el líder cubano narra los pormenores del triunfo del Ejército Rebelde en 1958 contra la ofensiva de las fuerzas de Batista, que culminó en la batalla de Las Mercedes el 6 de agosto de 1958, y se considera el epílogo de esta etapa. Al concluir esa batalla, las fuerzas rebeldes se proclamaron victoriosas, porque lograron poner fin a la ofensiva del ejército de Batista y ocuparon abundante material de guerra. Según refiere Fidel, esa «derrota de la ofensiva enemiga, tras 74 días de incesante combate, significó el viraje estratégico de la guerra».

«Está escrito en las propias montañas de la Sierra Maestra, cuando los combates concluían», —añadió Katiuska Blanco y evocó la imagen de Fidel: un hombre escribiendo sus decisiones en pequeñas páginas de block.

Celia Sánchez Manduley, la flor más autóctona de la Revolución, se encargó de registrarlo y guardar celosamente aquellos papeles deteriorados por la humedad de la naturaleza, en pomos de cristales enterrados en la tierra o en las casas de los campesinos. Más tarde, al triunfo de la Revolución, asignó un equipo para rescatar todo este material.

«Se encontrarán, dijo la editora Katiuska, con una narración muy peculiar, de un estilo fresco, pero a modo hemingweyano».

El trabajo se divide en 25 capítulos y contiene, según precisa la propia Blanco “abundantes fotos inéditas", así como mapas y esquemas gráficos sobre los tipos de armas que utilizaron ambos contendientes. Los lectores podrán encontrarse, además, con una pequeña autobiografía de nuestro comandante.

Reconoció que todo este esfuerzo se hizo en muy poco tiempo, gracias a las imprentas Federico Engels y Alejo Carpentier.

La Contraofensiva estratégica sigue la misma línea de La Victoria estratégica; se podría considerar un segundo tomo, aunque se puede leer de manera independiente. Con títulos a relieve en la portada, fotografías, mapas y cartas inéditas, se logra una hermosa reproducción en la que el lector llega a tener la sensación de estar tocando documentos originales.

Este volumen tiene 608 páginas, dentro de las que se ubican más de 200 partes militares, cartas, órdenes, ascensos, informaciones al pueblo, mensajes personales y radiales, conversaciones por esta vía, más de 70 fotografías en su mayoría inéditas, 10 esbozos de escenarios de los principales combates de la última etapa de la guerra de liberación y 16 mapas reelaborados por cartógrafos y dibujantes, que permiten distinguir el lugar de las tropas y los camaradas en los combates que tuvieron lugar en la segunda mitad del año 1958. El libro permite conocer aún más a Fidel como jefe exigente, al tanto del más mínimo detalle. Fidel integra el pasado, el presente y el futuro a fuerza de principios, que son los que revelan la coherencia de su pensamiento.

Guillermo García Frías, comandante de la Revolución Cubana y uno de los protagonistas de esas acciones, se catalogó a sí mismo como hijo menor de Fidel, quien lo enseñó a ser hombre y lo hizo patriota, pues solo sabía de la patria el pedazo de tierra que cultivaba.

Campesino antes, en la actualidad Héroe de la República de Cuba, Guillermo García hizo un bosquejo de más de una hora en que recapituló estos dos volúmenes de conjunto. Su narración abarcó desde cómo Fidel se vuelve un joven rebelde, estudiante de una escuela religiosa a la que lo habían obligado asistir —donde no lograron convertirlo, ni asumió posturas burguesas, hostiles e hipócritas— hasta que se convierte en un verdadero revolucionario.

Después de la derrota de Alegría de Pío, donde pasan varios días enmascarados bajo las hojas de las cañas de azúcar, pensó encontrar, el comandante Guillermo, a un hombre cansado, sucio, hambriento y derrotado: «Y fue todo lo contrario, nos dice… tenía un espíritu alto e invencible».