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Ese inexplorado universo llamado mujer

por: Martha Isabel Andrés Román

Cuerpos de mujer en el tiempo, la más reciente obra de la narradora Diana Fernández Fernández, constituye un íntimo acercamiento al universo femenino y a las circunstancias y problemáticas que enfrentan las mujeres en su cotidianeidad.

Autora de textos como Todas las mujeres de Dios y Compañía urbana en la noche,  Fernández vuelve en esta obra sobre el tema de la figura femenina en sus diferentes dimensiones y espacios, tales como la sexualidad, la familia y el entorno social.

Los relatos que integran el volumen conducen al lector por conflictos individuales que son en realidad los de todo el género.

¿Cómo son las mujeres que podrán conocer los lectores en estos cuentos?

DFF: Son mujeres comunes y corrientes, como las que se puede encontrar en cualquier lugar, andando las calles, amas de casa. Son mujeres aparentemente comunes, pero si se ahonda en ellas, se advierte en cada una un mundo peculiar, insospechado. Estas mujeres, enfrentan momentos de conflictos, como todas las mujeres los tenemos en alguna etapa de la vida.

Al principio yo me planteaba liberar a mis protagonistas de sus dificultades, pero después preferí dejar los cuentos abiertos, para que los propios lectores dieran un final a las historias y trataran de solucionar los problemas por los que ellas estaban atravesando.

En realidad, no todos los problemas tienen por qué solucionarse.  Todos tenemos un libre albedrío, venimos con él  y cada quien elige qué camino tomar, cada cual elige encontrar soluciones o no para su vida. Ellas tienen la posibilidad de escoger un cambio o continuar de la misma manera.

El objetivo del libro es hacer que los lectores reflexionen un poco. Aunque los cuentos están escritos de una manera amena, a veces con humor, con cinismo e ironía, arrastran su drama, el propósito es hacernos pensar, en el caso de las lectoras femeninas, sobre nuestras vidas y las decisiones que no tomamos o  las que tomamos.

Y siempre con el pretexto del cuerpo de la mujer. El cuerpo es protagonista, es testigo, está presente en todo momento. Aparecen cuerpos de mujeres jóvenes, de mujeres maduras, ancianas, gordas, flacas, trigueñas, blancas…de todo tipo. ellas aprenden a amar sus cuerpos, a sentirse seguras, libres. El cuerpo es un pretexto para la historia y para su desenlace.

A través del cuerpo, las mujeres van a ir percibiendo sus situaciones, y es también a través del cuerpo que tienen la posibilidad de encontrar las salidas.

El hecho de tratar la temática del erotismo siendo mujer, en una sociedad tan machista como la cubana, ¿supone algún tipo de restricción en el momento de escribir?

DFF: El tema del erotismo para mí no constituye ningún tabú. Yo lo abordo con mucho desenfado. Así lo hice en mis dos libros anteriores y en los cuentos que he publicado en diversas antologías, tales como Té con limón, en las cuales las mujeres escriben sobre sexualidad.

Para mí escribir sobre el erotismo no es ningún reto. Creo que el reto sería para quienes no son capaces de comprenderlo como algo natural, como  una parte más de la vida de  los seres humanos. Por eso, trato de reflejarlo con desenfado, con soltura, sin limitaciones.

¿Por qué las mujeres son las protagonistas de todas las historias?

DFF: Si bien el universo de la mujer ha sido tratado por varios escritores, aún sigue siendo bastante inexplorado, sobre todo aquí en Cuba, donde a pesar de que ya hay una explosión de escritoras mujeres, todavía nos cuesta hacernos oír. En la literatura cubana la mayor parte de los libros son escritos por hombres, y ellos realmente no abordan el mundo femenino de la manera profunda que puede hacerlo una mujer.

Entonces no es que me proponga escribir sobre la mujer porque sí, es que me sale de lo más intrínseco de mi ser.  Que ellas estén en los relatos, es lo más natural. Al final, siempre abordo sus vidas, los tabúes que las apresan, las situaciones y circunstancias a las que tienen que hacer frente.

¿El libro está dedicado específicamente al público femenino o también hay cabida para los hombres?

DFF: Por supuesto que hay cabida para los hombres. De hecho, creo que deberían leerlo sobre todo ellos, porque quizás tiene  una mujer con estos problemas en casa y  no han descubierto todavía lo más valioso que hay en ellas o lo que más las daña o lo que más las complace, para que comprendan cómo es la naturaleza femenina.

Algo como eso fue lo que le sucedió al fotógrafo del libro, que en seis de las historias se dedica a realizar un estudio sobre los cuerpos de mujer, y a través de estas investigaciones y exploraciones se percata de lo fabuloso que es el mundo femenino.

¿Qué atractivos encuentra en el cuento como género literario?

DFF: Para mí el cuento es lo mejor. Yo tengo dos novelas empezadas, pero no las termino, porque siempre me anda rondando algún cuento y, casi sin percatarme, voy escribiendo hasta tener otro volumen de ellos. Ahora mismo tengo dos libros terminados que quiero presentar.

El cuento tiene la magia de atraparte en un momento, porque puede leerse de principio a fin, de una sola sentada. Incluso, creo que con la dinámica de los tiempos actuales, el cuento puede servir de incitación a la lectura, porque puede disfrutarse lo mismo en un ómnibus, que en un momento de descanso en el trabajo o en la casa.

Además, cuando uno lee un libro de cuentos, puede escoger por dónde empezar, qué relato lee primero o después, y eso también vuelve protagonista al lector.

Entonces a mí me encanta eso, porque soy muy dinámica y me gusta que el final llegue pronto. Cuando pienso una historia quiero plasmarla de un tirón y rápido, de principio a fin. En realidad tengo poca paciencia para la novela.

¿Cómo espera que el público reciba Cuerpos de mujer en el tiempo?

DFF: Pienso que va a gustar, las historias son atractivas, y llama la atención el título sugestivo, además de la cubierta, también muy seductora. Espero que el libro no defraude a nadie, pues cuando la gente lo lea va a divertirse un poco, aunque también va sufrir al mismo tiempo. En estas historias está presente el humor, pero también hay cuentos trágicos, cuentos cargados de cinismo. Incluso, en algunas de estas mujeres también hay un poco de perversidad, no todas son transparentes. Las mujeres consitutimos un universo muy amplio y complejo.