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Cobertura informativa

Bicentenario: homenaje desde la plástica y las letras

por: Kaly Smith Llanes

No pocos son los que, atraídos por las imágenes, han visitado la exposición dedicada al Bicentenario de la Independencia de América. Otros conocedores de su presencia en La Cabaña recorren la sala de la muestra para conmoverse ante la conjunción plástica-literatura.

La convocatoria de la exposición, lanzada por el Instituto Cubano del Libro, reunió a un equipo interdisciplinario de historiadores, editores, diseñadores y curadores para narrar, a través de las imágenes y las letras, la historia de los últimos 200 años de luchas y esfuerzos independentistas de los países americanos.

La realización de esta exposición dedicada al Bicentenario de la Independencia de América, fue posible gracias al apoyo y contribución de numerosas instituciones culturales de nuestro país. Algunas de las más importantes ofrecieron el derecho de reproducción de parte de la colección, así como destacadas editoriales permitieron la de sus textos. El imaginario americano luce en todo su esplendor, gracias a estas entidades que contribuyeron a tan mágica unión.

Tres voces confluyen en la historia. La primera es la de José Martí, porque a partir de su pensamiento americanista e independentista se organiza este homenaje. Una segunda voz, que se alza múltiple, acoge a grandes hombres que protagonizaron las luchas de independencia en América. Y la tercera, conforma una fusión entre visualidad y textos: la visión de los artistas sobre América unida a documentos históricos.

La muestra se abre al público con Un árbol de la vida, pieza de un artesano mexicano y que pertenece a la Galería Mariano Rodríguez de la Casa de las Américas. El asistente penetra así en un espacio que lo recibe con un símbolo de creación y esperanza.

Se hace necesario reconocer a los más cercanos que trabajaron en este homenaje: el guión de Sergio Guerra, la asesoría de María Dolores Ortiz, la coordinación de Carlos González, la selección y edición de textos por Víctor Malagón y Luis M. de las Traviesas, el diseño de Ares Pérez y la curaduría de Silvia Llanes y Claudia González. A ellos, y todos los que nos entregaron un espacio para el redescubrimiento de nuestra identidad americana, muchas gracias.