Inicio
Cobertura informativa

Segundo día con los editores

por: Nancy Maestigue Prieto

El centro de investigación Juan Marinello, programado para el día anterior, pudo exponer el tema "El libro y la lectura en Cuba", con los investigadores Pedro Mora Puig y Yosladys Mendoza, quienes basaron su intervención en los resultados de encuestas recogidas en el libro Participación y consumo cultural, el cual resume un cuerpo de investigaciones de utilidad para lograr información con relación al libro, para conocer ¿qué se compra?, ¿qué se lee?, ¿cómo se comporta la afluencia de público a las bibliotecas, instituciones culturales, espectáculos?

Mora explicó que desde hace más de una década se pretende alimentar una política cultural, a partir de lo que se aprecia en el consumo por la población de las diferentes acciones destinadas, tanto en las referentes a las instituciones como a la lectura y adquisición de libros, y que los resultados presentados responden a las más recientes.

Yosladys Mendoza, con un apoyo de soporte digital fue argumentando la información que en datos se iba proyectando en la pantalla:

•    Tendencias de la población cubana.
•    Impacto del estudio sobre el consumo cultural.
•    Prácticas culturales habituales en los adolescentes (con un estudio por temáticas, mensajes y contenidos).
•    Prácticas culturales habituales en la población adulta (frecuencias diaria y semanal).
•    Prácticas habituales en un año.

1.    Frecuencia de lugares visitados (instituciones culturales).
2.    Cantidad de libros leídos (gustos y preferencias de los lectores).

a)    Según edad.
b)    Según nivel educacional.

•    Criterios de selección para escoger un libro (género, título, autor, como primera medida).
•    Preferencias por género (novelas, cuentos, historietas).
•    Preferencias por temática literaria (características de los lectores).
•    Características de los lectores (elevada presencia de jóvenes, predominio de profesionales y personas de alto nivel de instrucción).
•    Lectores habituales (leen 10 o más libros).
•    Lectores conocedores (el lector que elige autor, crítica o premios recibidos: asisten a bibliotecas, instituciones y acciones culturales).
•    Uso que se le da a la computadora.
•    Principales dificultades para participar de la programación cultural (tiempo, transporte, precios…).
•    Algunas comparaciones en el tiempo (relacionado con la encuesta anterior, se mantiene igual, en sentido general; pero ha habido un incremento en la lectura del cuento, la ciencia ficción, las historietas, los temas históricos, sociales y políticos: así como la asistencia a las instituciones culturales a recibir su programación. Se pudo constatar una disminución de criterios de la población en cuanto a la programación; alrededor de un 70% a un 40%, en la actualidad).

Pedro Mora especificó que también se indagó sobre el diseño del libro y las cubiertas, pero no fueron factores para la compra del libro.

El segundo panel versó sobre "Las nuevas normas ortográficas de la Real Academia de la Lengua, con la intervención de la doctora Marlén Domínguez, profesora de la Facultad de Artes y Letras, quien también tuvo como apoyatura de su intervención, el empleo del soporte digital.

Notorio fue el interés despertado entre los editores ante el tema puesto a discusión en este segundo día, lo que demuestra la necesidad de traer a estos encuentros contenidos que pueden ser factibles para el mejor desempeño del trabajo directo al libro, fue el criterio de muchos de los presentes.

La doctora Domínguez comenzó su exposición haciendo alusión a que la lengua tiene regulaciones que permiten comunicarnos, y esas reglas lo facilitan, contando también con la escritura y la gramática: "Al hablar de regulaciones, está presente también qué se puede y qué no se puede hacer en el uso de las palabras", fueron sus aseveraciones.

Fue interesante el rápido recorrido que realizó del uso de la ortografía a lo largo de la historia, lo que comprueba las diferentes modificaciones que se produjeron según este iba pasando.

Recalcó que no debía confundirse regulaciones que el uso de la lengua va incorporando, con lo establecido por las instituciones de la lengua.

A continuación presentó un trabajo documentado sobre la ortografía en el 2010, donde expone cómo se debe utilizar como un sistema, en español:

Capítulo 1. Uso de las letras y grafemas (las reglas se usan en las prefijadas, una especie de recomendaciones en su uso).
Capítulo 2. Uso de la tilde (formulación sobre los aspectos que se levantan en el uso de la tilde. Existen convenciones de acentuación, aunque, según el lugar, se pronuncien diferente).
Capítulo 3. Uso de los signos ortográficos (delimitar unidades del discurso para contribuir a su comprensión. Uso de algunos signos que pueden tener, en dependencia de quién lo utilice, una significación diferente).
Capítulo 4. Uso de las letras mayúsculas y minúsculas (funciones esenciales de la mayúscula y la minúscula).
Capítulo 5. La representación gráfica de las unidades léxicas.

Segunda parte:

Capítulo 6. Ortografía de las expresiones procedentes de otras lenguas (todas van en cursiva, las del latín también).
Capítulo 7. Ortografía de los nombres propios.
Capítulo 8. Ortografía de las expresiones numéricas (cualquier signo que se utilice en una cifra, sea el punto o la coma, solo podrá interpretarse como marcador decimal).
Capítulo 9. Ortografía y ortotipografía del texto (las distintas funciones lingüísticas).
Capítulo 10. Elementos constitutivos del texto (panhispánicas y razonadas).

Lo nuevo: La ortografía de la Asociación Cubana de la Lengua pretende una ortografía razonada; de ahí las regulaciones lógicas de las decisiones (Ej: eliminar la tilde de guión); elimina incoherencias (las tildes diferenciadoras se eliminan).

Explicó que se trata de un sistema autónomo y un recurso de capacidades cognitivas y unidad de la lengua, por su código unificador y su valor social.

Fue unánime el criterio del auditorio, de que la exposición de la doctora Marlén Domínguez, había sido excelente, y un interés generalizado giró sobre la posibilidad de poder acceder a la información. Aunque momentáneamente no es posible, quedaron abiertas las puertas.

Para finalizar, el doctor y director de la Facultad de Artes y Letras, José A. Baujín, tocó un tema esperados por todos los allí reunidos: "La preparación de la Maestría de Edición en la Facultad de Artes y Letras", quien estuvo acompañado del Máster en edición de textos Misael Moya, profesor de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas.

Misael abrió el panel con un material digital acerca de la necesidad de la formación y superación de los editores, y la experiencia que a tal efecto posee la Universidad Central “Marta Abreu” en la Maestría de Edición. Su exposición abarcó desde 1995 hasta el 2010, explicando el plan coherente que posee la especialidad en la formación de editores. Para ello expuso un concepto de editor, en cuanto a la función; el término de edición de texto (diferente al de edición de libro); formación de editores, superación de editores; Especialidad de posgrado, Maestría.

Consideró que es una aspiración separar la superación de la formación de editores. En el primer caso sería darle más herramientas a los que ya ejerce la función; y en el otro, formarlos desde las universidades.

Después de dar un cuerpo de sugerencias para llevar a la realidad la aspiración, consideró que era muy necesario estrechar cada vez más las relaciones entre el Instituto Cubano del Libro (ICL), principal entidad beneficiada con la graduación de estudiantes de las carreras de Letras —Comité Nacional de Carrera—, con el empleo de un programa de estudio mucho más efectivo para la formación de un profesional modelo.

“Gracias a mi amigo Misael seré más breve para evitar reiteraciones”, fueron las palabras del doctor José A. Baujín, quien insistió en que una de las primeras demandas están dirigidas a lograr reunir más veces en el año a los editores para conocer los retos a los que se enfrentan, y que no necesariamente en el encuentro que se programa para la feria. Porque hay que lograr poner al editor —desvalorado y minimizado a nivel universal— en el lugar que le corresponde, por lo menos en Cuba.

También hizo referencia a la experiencia acumulada por la Facultad de Artes y Letras respecto al tema de la preparación de y para editores, ante la crisis de este especialista, que en un momento determinado presentaron las editoriales, que conllevó a una demanda de graduados de Letras. Esta situación motivó la entrada de asignaturas optativas sobre edición, y se creó el Taller de Edición, atendido por la profesora y editora, Licenciada Elizabeth Díaz. Hoy, es asignatura obligatoria como disciplina preprofesional, para posibilitar que el estudiante tenga un acercamiento al universo editorial. “La carrera prepara al profesional para enfrentar la edición”, fue una idea que contraponía lo expresado anteriormente por Misael, que consideraba que no era así.

Para el doctor Baujín, se hace imprescindible la investigación en el área de la edición, actualmente escasa en el país, y paradójicamente, es conocida, en su mayoría, desde la visión extranjera.

Al referirse a la Maestría, compartió con los presentes la información de la conformación de un Comité Académico, conformado por el ICL, La Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas y la facultad de Artes y Letras, integrado por prestigiosas figuras académicas y de la edición, el cual se encuentra preparando la propuesta del programa docente, con una duración de dos años. Se espera concluir en el primer semestre de 2011 para ser enviado a los niveles correspondientes para su aprobación. Las intenciones son las de comenzar la Maestría de Edición en el primer trimestre del 2012.

Fue muy bien recibida la creación en Artes y Letras de cursos de superación para editores que no han tenido formación filológica. Se pondrán a disposición de los editores que lo deseen. Pueden tener valor de posgrados, pero será competencia del Comité Académico considerarlo o no como crédito.

Al concluir, se estableció un intercambio de preguntas y respuestas entre los asistentes y el panel, con el objetivo de aclarar conceptos y concepciones de cada uno con relación al tema tratado.