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“Yo sí puedo”, desde Bolivia

por: Félix Bolaños

Mi vida ha cambiado mucho desde que ya sé leer y escribir, ya no tengo miedo, me hago respetar en la calle, ya no me quedo calladita. La gente cree que por que barremos en las calles tenemos que aguantar todo tipo de insultos y malos tratos. Ahora ya le respondemos a los malos tratos, les pedimos que nos respeten. Ya no me dejo engañar en las horas extras que acumulo en el mes…

Este testimonio de Esperanza Pico, una humilde mujer boliviana, favorecida con la Campaña de Alfabetización concluida recientemente en ese país latinoamericano, es uno de los tantos que aparecen recogidas en Bolivia profunda, un libro publicado por la Editorial José Martí y que fuera presentado hoy, en la sala José Antonio Portuondo, por Javier Labrada Rosabal y Alberto Yánez Quintana, quienes se desempeñaron como coordinadores de la trascendental cruzada en aquel pueblo hermano.

En el prólogo del libro Evo Morales refiere que el 12 de octubre del año 2005, un periodista internacional le preguntó en la Plaza de San Francisco, de La Paz, para qué quería ser presidente de la República. Le respondió: para acabar con el analfabetismo en Bolivia. Hoy, continúa Evo, esa aspiración es una realidad, pues después de Cuba en 1961 y Venezuela en 2005, Bolivia se convierte en el tercer país de América Latina en declararse territorio libre de analfabetismo.

El texto, que se debe a la pluma del periodista Mario Hubert Garrido Martínez, recoge el alegato y las historias de esos hombres y mujeres que formaron parte de los más de 823 000 bolivianos mayores de quince años —en su mayoría mujeres— que vieron la luz del conocimiento en español, o en su lengua natal, aymará o quechua, gracias al “Yo si puedo”, novedoso método audiovisual creado en Cuba, y que con escasos recurso permite leer  y escribir en unos tres meses, un tiempo relativamente corto.

La publicación del volumen rinde homenaje también a la labor constante y anónima de diplomáticos y de todos los asesores cubanos, venezolanos y bolivianos, que desde el 1 de marzo del año 2006, en la localidad de Camiri, Santa Cruz, entregaron todo su talento y consagración, no solo en la tarea de enseñar la lectura y escritura, sino a forjar valores, para entregar a la sociedad mejores seres humanos.

Recoge, además, el legado de tantos académicos que siguieron de cerca los estudios de impacto del Programa Nacional de Alfabetización, de las autoridades del Ministerio de Educación y de los miles de voluntarios que al llamado de la patria se convirtieron en facilitadores que llegaron a las aulas  con la esperanza de que una Bolivia mejor es posible.

En otra parte de su prólogo, el presidente Evo predice que libros como Bolivia profunda, sobre la campaña de alfabetización, permitirán que en cincuenta o cien años se pueda conocer cómo se logró consolidar este importante eslabón de la revolución democrática y cultural de nuestros pueblos de América.