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Cobertura informativa

Poner cara y nombre a Cuba (Colección Raros y valiosos)

por: Yohamna Depestre Corcho

 

En la sala Portuondo, a las 10 de la mañana, se presentó la Colección Raros y valiosos de la edición facsimilar, con los libros La Cuba Pintoresca de Frédéric Mialhe, artista franco-cubano de la plástica; Tipos y costumbres de la Isla de Cuba y la edición digital de Todo sobre Lezama Lima.

Este proyecto aúna el rescate de obras, tanto gráficas como literarias, de la cultura cubana. El presentador, Dr. Eduardo Torres Cuevas, director de la Biblioteca Nacional, con evidente satisfacción elogió la obra y el magnífico trabajo del equipo, integrado por la Biblioteca Nacional, en su rol de divulgadora, el Instituto de Literatura y Lingüística, las editoriales Boloña e Imagen Contemporánea, esta última realizó el proceso final de edición, y algunos museos, que se retroalimentaron mutuamente y permitieron reunir más de cien grabados de la Cuba urbana y rural reunidas en  La Cuba Pintoresca de Frédéric Mialhe (1818-1881) captada durante su estancia en la Isla. Los atractivos dibujos de Mialhe, reproducidos profusamente en platos de cerámica y otros objetos y materiales, así como los plagiados, también de modo considerable, permitieron que las imágenes de La Habana del XIX fuera tan difundida en el mundo como en Madrid, Londres, París, Brasil.

«El problema no es producir, sino producir con calidad», dijo el doctor al referirse al tiempo veloz (menos de un año) en que hizo la maqueta de este libro el investigador Emilio Cueto —cubano residente en Washington—, como resultado de más de 30 años de investigaciones y adquisiciones, por el mundo, de la obra de este franco-cubano.

Este libro, voluminoso y elegante, completa la colección con tres óleos de Mialhe hasta hoy desconocidos: artista olvidado, pionero en el costumbrismo, emigrante francés que divulgó a Cuba con el propósito de enseñársela, en especial, a los cubanos. En sus 16 años de permanencia en la isla se le pueden adjudicar El quitrín, El calesero, Día de reyes y Valla de gallos, que inspiró a Carpentier.

Su imagen ha sido tan maltratada, que se le atribuyen cosas que no son de él, «incluso le ponen mal el nombre», comentó Emilio Cueto. Reconoció que es tan buena la impresión de este libro que, con una simple mirada, se puede distinguir el original de la copia.

El otro ejemplar: Tipos y costumbres de la Isla de Cuba de 1881 del historiador Antonio Bachiller Morales, joya patrimonial, es una amplia respuesta a las preguntas: ¿De dónde vinimos, qué somos, por qué somos como somos, qué podemos ser? Un libro que marcó pauta en la institución política en Cuba, pues se le puede apreciar todo el siglo XIX, ya que contiene abundantes estampas costumbristas: los mataperros, el guajiro, el médico de campo, la mulata de rumba, el novio de ventana…

El prólogo es muy coherente y recoge a 19 cubanos, entre ellos a Cristóbal Nápoles Fajardo (El Cucalambé); grabados del Genovés Manuel Costales, donde se destacan los rasgos críticos de nuestros personajes cubanos y “Los negros curros” del muy discutido y controversial retratista-caricaturista Víctor Patricio de Landaluze.

La investigadora Olga Vega opina que hay una evolución en este personaje que llegó a Cuba después de pasar por Francia, Inglaterra, España, con sus pensamientos de tendencias pro-españolas de crítica a la acción bélica. Al casarse con una cubana y vivir en Guanabacoa, además de perder un hijo en un hospital, pudo ver imágenes poderosas que le ayudaron a forjar todo este arte visual.

«Se ha hecho un trabajo de restauración colosal, nos narra Olga, pues su papel original es de sepa, muy degradable y su fototipia también. Tenemos a Los negros curros en tres colores diferentes. Esto hace que el precio en el mercado de estas obras suba, se vuelva invaluable.

El primer producto digital de la Colección “Raros y valiosos” fue hecho a Lezama Lima y lo presentó Yamilé Cueva. Esta multimedia consta de dos partes. La primera se nombra Biografía, donde se incluyen fotografía de familiares, apuntes de Lezama hechos a mano, el libro de los amigos, todo lo que se ha publicado y todo lo que el poeta escribió o dirigió. Posee una hermosa simulación gráfica, donde se puede pasar de un plano a otro como quien hojea las páginas de un libro, y además hacer zoom en las imágenes. La segunda parte contiene todo la obra manuscrita del artista, junto con sus originales: las cartas, la crítica sobre él y la plástica (retratos que se le hicieron).

Esta multimedia fue presentada ya en Holguín, Santa Clara, Cienfuegos e Isla de la Juventud.

Otro proyecto en marcha es la digitalización de los libros manuscritos de Lezama con aquellos señalamientos de su obra que él mismo destacaba como muy importantes.

Ver, promover, enseñar, sin dañar los originales, ha sido el empeño que la Biblioteca Nacional José Martí ha puesto durante décadas, por eso esta colección estará dispuesta de manera gratuita en casi todas las bibliotecas de Cuba. 

«Cumplimos un sueño, marcamos un hito y salvaguardamos la memoria historia», puntualizó Olga Vega.