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Cobertura informativa

Sarusky, lo humano más acá de toda providencia

por: Maydelis Gómez Samón y Jesús Adonis Martínez Peña

Un coloquio acerca de la obra de Jaime Sarusky tuvo lugar esta tarde en la Sala Nicolás Guillén de la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña. Marilyn Bobes, dos veces ganadora del Premio Casa de las Américas, fue la moderadora del panel, integrado además por los Premios Nacionales de Literatura, Reynaldo González y Ambrosio Fornet; el erudito profesor hispano-cubano-mexicano Federico Álvarez; el crítico y vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, Omar Valiño; el destacado periodista Pedro de la Hoz; así como José León, jefe de redacción de la revista Revolución y Cultura.

Fornet se refirió al conjunto de la obra novelística de Sarusky, en la cual resaltó una gran coherencia  interna, con motivaciones obsesivas como las situaciones límites, la ansiedad, el vacío y la angustia en la existencia humana.

Acerca de Un hombre providencial, novela galardonada con el Premio Alejo Carpentier en 2001, disertaron Omar Valiño y el catedrático Federico Álvarez. Ambos coincidieron en que no es esta exactamente una novela histórica, aunque está basada en las andanzas centroamericanas, a mediados del siglo XIX, del filibustero estadounidense William Walker, aquí apellidado, Providence.

Valiño resaltó la mirada antropológica de Sarusky y su capacidad para tensar la difícil cuerda de «la épica de lo íntimo y lo cotidiano», así como para relatar las resistencias del ser humano ante las fuerzas de la Historia. Por su parte, Álvarez, luego de rememorar su vieja amistad con Sarusky, valoró la ardua tarea cumplida por el escritor para convertir en materia novelística una vida tan cargada de aventuras y pillerías. Asimismo, elogió el modo orgánico en que Sarusky logra reunir, en la realidad fabular, tanto personajes históricos levemente maquillados como otros totalmente nacidos de su imaginación.

La música también ha estado presente en la obra del Premio Nacional de Literatura 2004. Pedro de la Hoz aludió, sobre todo, a su libro Conversaciones confidenciales, el cual recoge testimonios de protagonistas del grupo de experimentación sonora del Instituto Cubano de Artes e Industrias Cinematográficas (ICAIC), que marcara un hito en el panorama musical cubano desde fines de los sesenta hasta nuestros días.

La labor periodística de Sarusky en la revista Revolución y Cultura fue alabada por su “jefe” José León. Quien, además, habló de la gran sensibilidad que le ha permitido conformar un libro como El color de los sueños, en el cual entrevista a importantes pintores cubanos de procedencia campesina.

Este fue un coloquio entre amigos, aseguró Bobes. Por ello no podía concluir sin el humor de alguien que “ha soportado” a Sarusky por más de 40 años. Reynaldo González se felicitó, no obstante, por la suerte de contarse entre los amigos de este “perfecto meterete”, que siempre anda preguntando. Algo que le ha permitido descubrir zonas de la cultura cubana que de otra forma hubiesen pasado completamente inadvertidas.