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Piernas de camarera con arroz desde un lugar que (ya) no existe

por: I. Rodríguez

Quince ofertas gastronómicas eufemísticamente llamadas “capítulos” y que tienen como base la carne humana, se degustan desde ayer en  un restaurante de discreta localización, el cual disfraza su nombre bajo un par de ideogramas chinos para poder darse publicidad en los T–Shirts de ciertos escritores sin riesgo de censura.

Ese nombre es Paperbacks Writers y si se le hace difícil dar con él, pregúntele a Raúl Flores Iriarte cómo se puede localizar.

Claro que si usted no estuvo este miércoles 15 a las 12 del día en la sala Alejo Carpentier, donde se presentó una novela que sospechosamente lleva el mismo título que el restaurante de marras, entonces deberá encomendarse a la suerte y hacer estancia en los predios de La Cabaña durante estos días de Feria del Libro, a fin de dar con Raúl Flores. De lo contrario, nosotros no nos hacemos responsables de que usted se quede con las ganas de probar alguna de las exóticas propuestas que —en formato de libro premiado y todo— en el certamen Fundación de la Ciudad de Matanzas 2009 presentó la editorial de esa provincia. Por cierto, le advertimos que tales platos no saben igual cuando se leen por separado en revistas y antologías.

El libro que ahora nos presenta el ex vocalista de Polaroid (un grupo imprescindible en la historia de la música grunge nacional), continúa en la línea largamente explorada por el autor de personajes weird, ambientes ídem y ese nivel de realidad que en mi pueblo solemos llamar “olvídate-de-la-lógica”. Todo bien condimentado por gigas de música rock, marca de la casa, y esa deliciosa nostalgia de no-acabamos-de-saber-bien-qué, siempre presente en los mejores menús del también autor de "Días de lluvia" y "Bronceado de luna", entre otros fonogramas.

Ya sea que su última propuesta resulte cancionero, libro de recetas gastronómicas o (humilde y dignamente) novela, lo cierto es que Raúl Flores sigue en la carretera, regalándonos otro buen puñado de cuentos (psch…!: “capítulos…”) desde la trastienda de cualquier lugar propicio para escribir, aun cuando su existencia en la realidad sea un hecho a poner en duda. Para bien del pop-art, por supuesto. 

Precisamente desde un lugar que ya no existe nos llegaron en el Volumen II de esta presentación, dos títulos de la Editorial Unicornio, de la extinta provincia La Habana. Después de ser alertados sobre la  cualidad fantasmal de los equipos de fútbol y pelota que participan con ese nombre en sendos campeonatos nacionales, nos enteramos de que el cienfueguero Miguel Terry Valdespino es el autor de la obra teatral Matar a un hombre y del cuaderno de cuentos No me hables de la ira, el cual fue acreedor del 10mo. Premio Félix Pita Rodríguez 2009, convocado por la citada editorial ex habanera.

En la nota de contracubierta de este último se afirma que es un libro escrito con impecable estilo y que configura un universo agónico donde los protagonistas no pocas veces llevan la peor parte. Ello para advertirnos la condición de osadía que implica su lectura, algo que se hizo patente cuando el autor leyó dos de los textos en cuestión. Angustia y vértigo que bien pudieron inducir en los presentes la tentación de comulgar, por un instante o dos, con la afirmación de que estamos en «un mundo donde lo único natural es el odio», toda una “provocación de contraportada” en Matar a un hombre.

En fin, no nos hable de la ira y pase por el Paperback Writers en cualquier horario, que en este tipo de lugares los anfitriones son escritores y nunca le rechazan sus deseos, aunque sean algo tan atávico como eso mismo que usted está pensando.