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Cobertura informativa

Mucha literatura chatarra

por: Ernesto Cuní

«Se lee mucha prensa amarillista, mucha literatura chatarra, consumista; la poesía no se lee, quedan encajonados los libros”, afirmó el poeta mexicano Manuel Cuautle, invitado a dialogar junto con otros asistentes a esta Feria Internacional del Libro, Cuba 2011, en el Foro de Editoriales Alternativas, acontecido en el Centro Cultural Dulce María Loynaz, este martes 15 de febrero».

Como parte del foro se desarrolló la mesa debate “Editoriales, revistas, instituciones culturales, universidades y proyectos sociales de Latinoamérica”, como vehículos en la promoción de una literatura y un pensamiento alternativos en al región.

Ante la pregunta de cómo se palpa el resultado de la promoción de la lectura, Cuautle confesó: «Los proyectos de lectura son históricos pero hay un abismo entre esos proyectos y la realidad; hay que hacer un trabajo lento para que la gente analice la buena lectura, es un proyecto bien difícil». Manuel lleva a cabo una experiencia novedosa en las comunidades mexicanas: los libros-clubes, y logra llevar a barriadas y comunidades el fenómeno del libro; en cualquier casa que exista un lugar desaprovechado físicamente y con la anuencia del propietario, se habilita una biblioteca; se le ceden los libros y ellos mismos son los encargados de hacer préstamos a los vecinos; lo hacen de forma totalmente voluntaria, sin ganar ni un centavo: hemos tenidos buenos resultados».

Citó además, un proyecto editorial de su autoría, Ïtaca Ediciones, financiado por todo el que quiera publicar en ediciones pequeñas y por todos los factores que componen la producción de un libro: «Ponen la plata, el autor, los editores, los ilustradores, todos juntos; la ganancia es publicarlo. Si viene el dinero, bienvenido sea».

Alabó al sistema de publicación cubana, diferente al resto del mundo: «En México se publica mucha literatura chatarra, se dejan muchos talentos publicar».

Según la argentina Blanca Salcedo el análisis de mercado es fundamental, «tienes que saber lo que le gusta a la gente para poder publicar». También realizó una observación sobre los derechos de autor: «¿Cómo se pagan los derechos de autor? Son muy mal pagados, es necesario el aseguramiento jurídico para ello. En la Argentina no existe la ley del libro».

La ecuatoriana Xiomara España, por su parte, valoró que en su país el Ministerio de Cultura dé la posibilidad de publicar a través de los concursos; cuando tienes dos o tres obras, ya te solicitan textos; además, los proyectos independientes son accesibles, no es tan cara la publicación como en otros lugares, incluso, estos proyectos los rige el propio ministerio.

De los proyectos independientes se habló bastante durante el debate. Al respecto, el mexicano Manuel Cuautle manifestó: «Los proyectos independientes no tienen quien los promueva; en la Feria Internacional de Libro Zócalo de México, se destina una carpa con espacios para estas editoriales; hay mucha exclusión en esto y México trata de que  haya convivencia entre los diferentes proyectos».
El poeta cubano Sinecio Verdecia, especialista de literatura en la Asociación Hermanos Saíz (AHS), refirió el trabajo de promoción de la lectura y de autores de esa organización: «La AHS ha extendido su trabajo a todo el país con la existencia de cinco editoriales de carácter provincial que se desplazan en toda la nación; allí publican autores de todo el país y muchos de esos títulos han pasado a ser reeditados por editoriales nacionales».

Diago Arzón, politólogo colombiano refirió, a su entender, los vectores que pueden intervenir en el resultado cultural de su país: «el diferendo entre las bandas paramilitares y la guerrilla, ha influenciado el pensamiento cultural de ese país, crean una confusión, que diezma a la cultura; el fenómeno de bando hegemónico y dominado, influye bastante en la ideología, la convulsión social ha difuminado el pensamiento respecto a la cultura», concluyó.