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Por segunda vez, antología de narrativa

por: Ernesto Cuní

Que se presente un libro en la feria es un lujo, pero si esto ocurre dos veces, es excepcional. Así aconteció con la antología El océano es un pez, selección de cuentos de autores de los países de lengua hispana integrantes del ALBA (Editorial Arte y Literatura, 2010), antologada por el doctor Emmanuel Tornés. El domingo 13 de febrero en el Complejo Morro-Cabaña, sede principal de la 20ª edición de la Feria Internacional del Libro (FIL) Habana 2010, tuvo lugar una de sus presentaciones; la otra la cita literaria en la Toma del cuento, espacio habilitado en el Salón de Encuentros del Pabellón Cuba.

Emmanuel, devenido conductor de la tertulia, argumentó que el cuento es uno de los géneros que más quisieron y quieren los latinoamericanos, quizás, por la gran tradición oral de la región. Al observar éste fenómeno se dio a la tarea de agrupar, en riesgosa y difícil empresa y con la ayuda de varios escritores, las diferentes formas de narrar en los países del ALBA, por lo que este volumen es un recorrido por «el realismo más crudo que transita el paisaje social de Latinoamérica».

Veinte autores de cinco países integran el conjunto de textos escritos a partir de la década de los cuarenta hasta nuestros días —la mayoría entre los años 60 y 70—; hecho que permite afirmar a su antólogo que: «muchos de estos autores van a ser nuevos para el lector cubano».

Al puntualizar sobre una superflua o no selección de la representatividad escritural de la región geográfica seleccionada, comentó: «No significa que aquí está la flor y nata de la cuentística de esos países, pero están los veinte y nata de tremendísima calidad. Calidad narrativa que tiene Suramérica especialmente en el cuento y que los grandes sellos editoriales discriminan por problemas de mercado».

Respecto al criterio de selección y la manera de armar los textos confesó: «No está armada en forma cronológica, la trabajé de manera expedita, de forma temática; hay tratamiento de fuerte erotismo, ahí entra por ejemplo la cubana Gina Picart que, considero, toca una zona de extrañeza, o los cuentos humorísticos de Raúl Vallejo, o algunos postmodernos aparecidos a partir de los años 90 y cuentos de
neo-vanguardia como los del cubano Ernesto Pérez Chang... No esperen consigna, lo

importante de la colección es que uno logra ver por dónde se esta moviendo

América en estos momentos; lograr ver la existencia de una literatura regional, que

incluso, algunos latinoamericanos niegan».

Los narradores Lorenzo Lunar y Alberto Guerra —este último habitual conductor de

Toma del cuento— leyeron textos incluidos en esta selección. Y como es habitual en

una congregación de amantes de la narrativa se suscitó un intenso y ameno debate

sobre las antípodas que marca el género en la actualidad