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Cobertura informativa

Los valores de la literatura angolana

por: Nancy Maestigue Prieto

Hay días que reseñar una presentación dentro de la Feria se convierte en un placer más que en una obligación; tal es el caso de los títulos propuestos en la sala Nicolás Guillén, por la Editorial Arte y Literatura: Jaime Bunda, agente secreto, de la Colección Dragón, del importante escritor angolano, Pepetela, y Cuentos angolanos, de la Colección Orbis, volumen que reúne a un grupo de escritores de esta nación, que además contó con la presencia del ministro de Cultura de Cuba, Abel Prieto, la ministra de Cultura de Angola, Rosa Cruz da Silva, António Gonçalves, agregado cultural de Angola y el cuerpo diplomático de esta nación, y Zuleica Romay, presidenta del Instituto Cubano del Libro.

La traductora y editora de Cuentos angolanos, Dominica Diez, comenzó con un exergo para referirse a los cuentos reunidos en la selección: "Cuando no supieres a dónde ir, mira hacia atrás para saber de dónde vienes". Con estas palabras ilustró la valía de la lengua de ese país y sus escritores. Celebró que pese a desconocerse la traducción de algunos de los términos aparecidos en cursiva, se mantuvieron con el objetivo de mantener ese ritmo y originalidad de una lengua tan rica en matices. También agradeció la colaboración que recibió de algunos estudiantes de música para poder llegar a algunos de los términos; pero sobretodo resaltó la importancia de conocer una literatura tan rica en argumentos, ambientes y personajes.

En sus palabras, el agregado cultural, que además es narrador, expuso que con la presentación de los dos títulos en esta 20ª Feria Internacional del Libro, Cuba 2011, se está rindiendo homenaje a los 130 años del surgimiento de la narrativa angolana y el 165 aniversario de la poesía escrita.

En su exposición reflejó la presencia de escritores que, a lo largo de la historia de la narrativa de su país, fueron nutriéndola y cómo entre ellos también hubo cultores de la poesía.

Consideró que la historia de las letras en Angola no es pobre, todo lo contrario, es rica, pero poco reconocida. Demostró con fundamento, la falacia de creer a la literatura occidental superior, porque la angolana, y la africana, en general, tienen un lugar preponderante dentro de las letras universales, lo que a veces no se le ha dado el lugar que le corresponde.

Concluida la intervención de Gonçalves, el escritor Rodolfo Alpízar, traductor de la novela Jaime Bunda, agente secreto, de Pepetela, seudónimo artístico de Mauricio Pestana dos Santos, se hizo de la palabra para, y siguiendo la línea humorística del autor, hacer una presentación a lo Pepetela que mucho gustó al público; al extremo de sorprender a algunos cuando les contó que al personaje central, en algún momento de la historia y por determinados vericuetos de la vida se le pone el sobrenombre de "Nalga", apodo que arrastrará; en ese momento hubo quien abrió los ojos y la boca.

Durante su lectura todos se mantuvieron con la sonrisa en los labios, incluidos los que presidían la mesa, por el regusto de comprender las originalidades de este escritor, quien con un prólogo original, donde reproduce la "voz del auto", como en una conversación, le propone al lector una historia centrada en el detective Jaime Bunda, considerado un categórico inepto, y por eso lleva más de veinte meses en un asiento de la oficina sin que se le entregue un caso. En eso sucede una violación a una muchacha de catorce años, y se le entrega a Jaime Bunda. En el intento de solucionar el caso, va a encontrar caminos insospechados, pero que lo llevan, no solo a solucionarlo, sino a descubrir algo mayor.

Escuchando cómo se van desentrañando los intríngulis de esta trama, uno se puede imaginar secuencias cinematográficas, donde la realidad contemporánea angolana se convierte en un personaje mudo, pero presente.

Después de concluidas las presentaciones, el ministro de Cultura Abel Prieto, con esa naturalidad que lo caracteriza, se alegró de la presencia de Cuentos angolanos, nacido de la iniciativa originada por motivo de su visita a Angola hacía poco tiempo, cuando, con la ministra de Cultura de ese país, estuvieron conversando sobre la posibilidad de publicar a varios escritores en Cuba. También agradeció el apoyo y la entrega de Dominica Diez, quien en tres meses hizo la traducción y la edición de los cuentos, y a la colaboración que esta recibió de personas y estudiantes para la feliz terminación del libro para la feria.

Tuvo un reconocimiento especial para la ministra, Rosa Cruz da Silva por el entusiasmo y empuje presente en ella para lograr la publicación de la literatura angolana en Cuba; de ahí su insistencia en "dar la batalla para lograr dar a conocer los valores del arte y la literatura universales", y así acabar con los dogmas de la supuesta supremacía de la literatura occidental.

"Hay que lograr enriquecer el espectro de lectura y disfrute artístico de nuestro pueblo, lograr el segundo tomo de Jaime Bunda y otros tomos de autores angolanos, y africanos; retomar lo que se logró con la Colección Cocuyo, donde se publicaron muchas obras africanas, hasta con primeras traducciones, sin embargo no se le dio continuidad, cuando era un camino para publicar a estos autores en América Latina", fueron otras de las palabras del ministro; para cerrar pidiendo el incremento de las publicaciones de la literatura de ese continente.

Con un portugués, bastante entendible para los presentes, la ministra de Cultura de Angola, Rosa Cruz da Silva, saludó a todos los allí reunidos y se sintió muy bien al tener la posibilidad de dirigirse nuevamente a los cubanos, para agradecer al ministro cubano el apoyo, y sobre todo, el inicio de las negociaciones para "desarrollar las relaciones culturales entre los dos países".

Apuntó que en la esfera de la cultura, Cuba ha apoyado a Angola, y el incremento cultural del pueblo de la Isla algo que quisiera para su país, por ser una meta, aún no alcanzada. Contó la anécdota de su encuentro con Dominica, cuando le dijo que el domingo se sorprendería de la afluencia de público a la feria, y así fue. Dijo sentirse honrada de estar en esta sala rindiendo homenaje a Pepetela, un escritor que en su juventud estuvo presente en su formación, y estar junto a Cuba en todas las batallas.