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Cobertura informativa

Para tejer un mundo ecológico y mejor

por: Rogelio Manuel Díaz Moreno

Se teje con hilos, en la acepción más literal. Se teje una media, que abriga; también un sombrero que protege, o una cesta que puede, incluso, acunar a un bebé. Teje una abuela, teje también una araña: o se puede tejer un entramado de relaciones sociales, educativas y solidarias con nodos de amor y cooperación en pos de satisfacer necesidades y esperanzas comunes.

Estas imágenes las hizo desfilar Betti Hernández Becerra, durante la presentación del volumen Un tejido de muchos puntos. Este título de la editorial Caminos se presentó hoy domingo 22, último día de actividades de la Feria Internacional del Libro, La Habana 2015.

Caminos es el sello del Centro Memorial Marthin Luther King, de reconocida trayectoria en el campo del activismo social y la educación popular. Una de las experiencias en las que se involucraron en los últimos tiempos, consistió en una iniciativa del Centro de Educación y Promoción para el Desarrollo Sostenible, CEPRODESO, de la provincia de Pinar del Rio, dedicada a promover ideales y conductas de educación ambiental. Uno de los resultados de este proyecto fue el libro presentado esta mañana, ante colaboradores de ambas instituciones y otros curiosos presentes en la sala José Antonio Portuondo, de la fortaleza San Carlos de la Cabaña.

La misma Betti Hernández Becerra fue responsable, junto con Rosa Pablos de la Rosa, de la recopilación de los más de 20 testimonios y artículos que integran el volumen. Aquí se describen experiencias de educación popular y ambiental de mucho valor en diferentes escenarios, desde la Ciénaga de Zapata hasta las regiones mesoamericanas de Chiapas, en México, y Lachuá, en Guatemala. El contexto sociopolítico es expuesto, con la mirada transdisciplinaria necesaria para aprehender la realidad ambiental en la que se desarrolla la vida de los protagonistas. A continuación, se reflexiona sobre las prácticas de compromiso y actitudes sostenidas en estas relaciones que se establecen dentro de las comunidades en cuestión, y la interacción de estas con el medio ambiente que las sustenta.

Otro punto de confluencia clave de estos trabajos lo constituyó la disposición mostrada para el aprendizaje por parte de todos los actores. En este sentido, no existen sabiondos que no tengan nada que aprender,  todos construyen y comparten interactivamente un conocimiento colectivo. El devenir marca un panorama de horizontalidad y democracia que abona el éxito de los propósitos trazados.

El funcionamiento y la importancia de las redes sociales en su concepción original, de comunicaciones interpersonales, familiares y comunitarias, es expuesta en otro de los nodos de este Tejido. Las cuestiones de género tampoco escaparon al interés de los autores, como seguramente tampoco se desvinculan de la atención de los lectores. Queda claro el valor de la exposición de metodologías y prácticas aplicadas sobre el terreno, cuestión que permite el perfeccionamiento futuro del trabajo en base a perfeccionar las buenas experiencias y rectificar los errores inevitablemente cometidos. No faltan los testimonios vivenciales de individuos que vieron transformada sus visiones del mundo a lo largo de estos procesos educativos.

Se procuró en el texto, abundó Hernández Becerra, mantener un lenguaje diáfano, promotor de la comprensión y la motivación de los activismos y responsabilidades en este campo. Siempre vamos a defender la capacidad de los seres humanos de transformar el mundo, de construir mejores paradigmas de habitabilidad en esta única casa que compartimos todos.

 

La Feria del Libro de La Habana, día a día y por dentro, míralo y descárgalo en: Youtube

 

Editado por: Dino Allende