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Cobertura informativa

No exactamente unos Robin Hoods

por: Rogelio Manuel Díaz Moreno

La historia objetiva, real, de los países y sus sociedades, puede no ser tan atractiva o romántica como ciertas mitologías que se construyen, pasado el tiempo. El fenómeno de los Cangaceiros en Brasil, es una de estas instancias en la que una realidad, bastante siniestra, fue luego transformada en muchos idearios en un ente completamente distinto.

Esta es, al menos, la tesis de Luis Bernardo Pericás, reputado investigador brasileño, titulado y leído en cenáculos académicos del mayor peso de este hemisferio. Pericás siente gran afecto hacia nuestro país; se considera dichoso por lazos que ha establecido con nuestros compatriotas y profesa una explícita admiración hacia Ernesto Guevara, cuya vida y pensamientos ha abordado en varias obras. Trabajos suyos han ganado lauros también en nuestro país, como el premio de ensayo Ezequiel Martínez Estrada, del concurso anual convocado por Casa de las Américas.

Una edición cubana del libro de Pericás, Los Cangaceiros, fue presentada este domingo en la sala José Antonio Portuondo de la fortaleza de la Cabaña, como parte de las actividades del último día de la Feria Internacional del Libro, La Habana 2015. La Editorial Nuevo Milenio se hizo cargo de la tirada, posibilitada por la amable cesión de los derechos de autor del escritor y de la editorial brasileña Boitempo. El texto aborda el tema de aquellos míticos bandidos del nordeste brasileño, en la segunda mitad del siglo XIX.

Aquella región, tradicionalmente la más pobre de Brasil, era escenario de terribles prácticas de explotación. El campesinado empobrecido era presa de feroces terratenientes y muy pocas de las  telenovelas históricas de la cadena O Globo, muy populares en Cuba, reflejan estos hechos sin un gran edulcoramiento. En ese marco, el Cangallo era un objeto semejante al yugo que se le impone a los bueyes; la Canga, un instrumento de tortura basado en el mismo objeto; y el Cangazo, un bulto de objetos indistintos con la pobreza como único elemento en común.

Los llamados Cangaceiros, fueron grupos de hombres y mujeres que se dieron al bandidismo. Pericás explica en su libro que estas personas no obraban de acuerdo a ningún tipo de ideal o conciencia social, eran simples delincuentes que mataban, torturaban y extorsionaban en aquellas regiones. Sin embargo, la bibliografía alrededor de ellos, así como sus representaciones en otras manifestaciones artísticas como las artes escénicas y el cine, experimentó grandes distorsiones. Algunas de estas últimas le otorgaron a los Cangaceiros un carácter de rebeldía social, casi como los conductores de una rebelión campesina que nunca les interesó realizar.

Antes del autor, la editora Gladys Estrada y el traductor Rodolfo Alpízar habían intercambiado con el público, respecto a las experiencias vividas en el proceso de conformación de los ejemplares de la edición cubana de Los Cangaceiros. Estrada elogió profusamente la labor de traducción, que calificó de obra minuciosa y de mucho rigor, que permitió transmitir fielmente el sentido de la obra a quienes la lean en nuestra lengua. Por su parte, Alpízar manifestó gran satisfacción por haber podido participar en este trabajo, dados los grandes valores de la obra y el disfrute que le produjo desde que comenzó a trabar conocimiento con la misma. Este texto, comentó, le aclaró ampliamente muchas dudas que tenía en este tema histórico brasileño; el autor merece, tanto por razones intelectuales como personales, sus más grandes elogios.

Y podrá ser cierto, rumio yo, que la imagen heroica del Cangaceiro, de rebelde que puede caer en combate pero no se rinde, puede que sea un falso idealismo. Cometer el tipo de crímenes y atropellos que revela Pericás, solo conduce a males iguales o peores que los sufridos por los campesinos del nordeste brasileño de aquella época, y no puede justificarse en base a ningún motivo. Aún así, aplaudiría a quien quiera que estuviere sometido al Cangallo y logre sacudírselo de sus hombros, sin perder la humanidad en el camino.

 

La Feria del Libro de La Habana, día a día y por dentro, míralo y descárgalo en: Youtube

 

Editado por: Dino Allende