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Homenaje al Fondo de Cultura Económica

por: Rogelio Manuel Díaz Moreno

Una magna institución cultural de México y Latinoamérica fue homenajeada este sábado, en el marco de la corriente, vigésimo cuarta edición de la Feria Internacional del Libro de La Habana. El Fondo de la Cultura Económica (FCE) recibió el reconocimiento del Instituto Cubano del Libro, por sus más de ochenta años de labor en el universo literario.
La ceremonia tuvo lugar en la sala Nicolás Guillén, de la fortaleza de La Cabaña, y se insertó en el marco del Encuentro de editores y traductores literarios. El escritor cubano Edel Morales, vicepresidente del Instituto Cubano del Libro (ICL) presidió un panel integrado además por su colega y compatriota, Jorge Fornet; y los mexicanos Julieta Fierro, astrónoma y divulgadora científica; el poeta mexicano Eduardo Langagne y el gerente del FCE, César Medina.
En la introducción del panel, Morales esbozó someramente las razones para el homenaje. En su octogenaria trayectoria, el FCE se ha destacado por su prolífica labor editorial, con un catálogo de enorme impacto en el mundo literario y cultural. Ha sido acreedor del premio Príncipe de Asturias, entre otros lauros que acreditan su labor. Además de la producción de libros propiamente dicha, ha representado un verdadero espacio de acción en el ámbito de la lengua y la literatura en español, ha constituido cadenas de distribución, librerías, y políticas de promoción de la lectura y el intercambio entre quienes leen y escriben.
César Medina expresó el agradecimiento de la institución literaria ante el homenaje. Destacó que el Fondo ha permitido generar un espacio donde los autores ejercen su derecho más amplio a la libertad de expresión, con el resultado palpable de haber podido crecer con aportes de mucho valor de innumerables personas. El FCE se originó en una iniciativa del gobierno mexicano, decidido a fomentar la cultura sin imponerle cortapisas ni condicionamientos, y se ha desarrollado como empeño no lucrativo, de promoción literario y cultural con una visión latinoamericana.
Además de las obras en español, no se han descuidado las traducciones de lo mejor del universo creativo en otras lenguas. De esta suerte se enriquece también la disponibilidad para quienes leen, y se puede dialogar interactivamente con otras culturas y pueblos. Ha sido una preocupación del FCE la necesidad de llegar a la mayor cantidad de personas, y extender la cultura y las ciencias a precios asequibles también para los de bajos ingresos. Esta institución ha crecido a partir de su sede original en México, DF, y establecido filiales en otros países de Latinoamérica, Europa y Estados Unidos, aclaró.
El Fondo considera al libro como un objeto vivo y sensible a las transformaciones sociales. De aquí que los títulos del FCE interactúen con los movimientos y sucesos culturales de Hispanoamérica. Añadió Medina que también cuentan con un dosier de publicaciones periódicas, que aumentan la flexibilidad y alcance de sus publicaciones.
Entre los más de diez mil títulos publicados por el FCE, no pueden faltar los de autoría cubana. Intelectuales de este país, tanto residentes en Cuba como en la emigración, han visto sus textos entre los impresos por aquel, como han sido los casos de Fina García Marruz, Guillermo Cabrera Infante, Eliseo Diego, Cintio Vitier y otros más.
Julieta Fierro realizó una intervención muy poco ortodoxa, pero encantadora. Para ella, esta actividad constituía una tremenda fiesta, y repartió caramelos y lanzó libros a diestra y siniestra, como si se hubiera abierto una piñata en la sala. Con estos gestos salpicó felizmente la exposición de sus experiencias como lectora y, más tarde, contribuidora, de textos de divulgación científica muy apreciados de este conglomerado.
Por su parte, Eduardo Langagne  también ratificó su orgullo de verse envuelto en el trabajo y el homenaje al FCE. Langagne añadió detalles sobre empeños editoriales específicos, como los dedicados a las mejores obras de la literatura brasileña. Aprovechó el poeta para anunciar la convocatoria del Premio Hispanoamericano de Poesía para niños, auspiciado por aquella institución.
El cubano Fornet continuó la sesión de congratulaciones al FCE. Los libros de este sello, afirmó, han cambiado vidas y destinos importantes en el panorama literario mundial. El FCE resulta la primera de las grandes instituciones, que determinó sobre la posterior existencia de centros similares; Casa de las Américas, acá en La Habana, y la Biblioteca Ayacucho, en Caracas. Resulta de lo más sensato considerar la instalación de una filial del FCE en nuestra capital, dada la fortaleza y el valor de los los lazos literarios y de amistas establecidos.
Para cerrar la actividad, la intelectual y presidenta del Instituto Cubano del Libro, Zuleica Romay, entregó a César Medina el cuadro, portador de un hermoso texto laudatorio y representativo del premio otorgado al Fondo.


La Feria del Libro de La Habana, día a día y por dentro, míralo y descárgalo en: youtube

Editado por: Heidy Bolaños