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Cobertura informativa

La historia de Karmelin

por: Rogelio Manuel Díaz Moreno

Una desgarradora novela se presentó en la tarde del pasado viernes, como parte de las actividades de homenaje a la literatura de la República de la India, en el marco de la corriente vigésimo cuarta edición de la Feria Internacional del Libro de La Habana.

La obra en cuestión se denomina Karmelin, como la protagonista de las vicisitudes que se dedica a exponer; su tirada cubana es responsabilidad del sello Arte y Literatura. El autor es Damodar Mauzo, quien ganó con esta obra el importante premio Sahiya Akademi, de su nación, en 1983. Es una de las pocas obras de la literatura india contemporánea que se pudo alistar para ofrecer al público cubano en esta Feria, avisó Midalys Pagés Chamizo, especialista en Promoción de la editorial.

Rolando López del Amo fue el responsable de la edición de esta obra y convino en presentarla al público asistente a la sala Rabindranath Tagore, dedicada a la nación invitada en la fortaleza de La Cabaña. Lo secundó su compañera Diana Carmenate, con sobrada experiencia en misiones diplomáticas y culturales en la Unesco y países asiáticos.

Para ser honestos, la presentación de López del Amo no incentivó exactamente a adquirir este texto. Karmelin es la historia de una joven india, que resulta víctima de un “seremillar” de desgracias, causadas por los flagelos de la pobreza, las discriminaciones y las divisiones sociales de la India. Su vida transcurre entre dos extremos, el enclave colonial portugués de Goa y un país del golfo Arábigo Pérsico, Kuwait, a donde emigra en busca de fortuna. A lo largo de sus desventuras, mantiene firme la meta de asegurar un futuro mejor para su hija. Finalmente, regresa a su terruño con lo que pudiera calificarse como éxito económico pero a un costo, en términos humanos, imposible de ponderar.

La mayor trascendencia de esta obra no radica tanto en un improbable disfrute, como en la constatación de una realidad muy vívida, que afecta a muchísimas personas despojadas de su humanidad en buena parte del mundo. La capacidad de los seres humanos, de sobreponerse a tanto infortunio, puede ser un motivo de esperanza, al final de todo. También es de destacar la posibilidad de reconocer un mundo con matices mentales y espirituales muy diferentes de aquellos a los que estamos acostumbrados.

Yo me quedo, en última instancia, con la reflexión de Carmenate. En un mundo tan globalizado, y donde ocurre tanta actividad alrededor del asunto de los derechos humanos, resulta una obligación humana considerar los millones de Karmelinas que sufren unas suertes horrendas, y tienen derecho a esperar un involucramiento solidario de parte del resto de la humanidad.

La Feria del Libro de La Habana, día a día y por dentro, míralo y descárgalo en: Youtube

Editado por: Heidy Bolaños