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Cobertura informativa

Dos miradas a la novela histórica

por: Aline Marie Rodríguez

Los escritores Marta Rojas y Andrés Sorel contaron sus experiencias sobre la escritura y la manera en que llegaron a la literatura, durante el espacio Conversar con el otro, organizado por segunda vez, como parte de la edición 24 de la Feria Internacional del Libro, en la Universidad de La Habana.
La Premio Nacional de Periodismo José Martí, Marta Rojas, confesó que sus inicios en el ámbito de la escritura se remontan a sus años de adolescente en su natal Santiago de Cuba. Allí escribió una noveleta titulada El dulce enigma, que tuvo como único público lector a sus compañeros de bachillerato.
Además, se refirió a su labor periodística durante el juicio a los asaltantes a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes y como corresponsal de guerra en Viet Nam. Compartió, igualmente, con los presentes en el vestíbulo de la Biblioteca central de la Universidad de La Habana, sus experiencias en el campo de la narrativa de ficción.“Con mi primera novela me propuse escribir una serie de novelas sobre la composición de la nacionalidad cubana, desde la esclavitud hasta la relación con España, con nuestros vecinos del norte y con el Caribe. Escribí varias obras —entre ellas El columpio de Rey Spencer, Santa lujuria y El harén de Oviedo—, que los críticos llaman novelas históricas, pues parten de un hecho real, donde los protagonistas tienen una personalidad y un argumento”.

El destacado autor español Andrés Sorel, cuya novela Las guerras de Artemisa aparece bajo el sello de la Editorial Arte y Literatura, analizó el debate que existe, en la contemporaneidad, sobre los géneros literarios, así como la pertinencia de estas clasificaciones en el contexto literario actual.
“Soy de los escritores del siglo XX y del XXI que no creemos mucho en los géneros literarios —aseguró. Para mí existen libros, que gozan de tres características: son novelas porque son narraciones; son ensayos porque dentro de las novelas el autor, aunque lo niegue, está presente siempre su visión objetiva y subjetiva, y son poesía porque tienen que tener una lenguaje propio”.

Ambos escritores han ejercido el periodismo en algún momento de sus vidas y, en determinadas épocas, han sido víctimas de la cesura. En el caso de Marta sucedió cuando reportó, desde Santiago de Cuba, para la revista Bohemia el juicio de los moncadistas. Por otra parte, Sorel, mientras duró la dictadura de Francisco Franco, no pudo nunca publicar en su natal España e incluso tuvo que vivir como exiliado en París.
En un conversatorio con Marta Rojas, autora de El juicio del Moncada, era imposible no recordar aquel primer encuentro con el líder histórico de la Revolución Cubana. La actual periodista del diario Granma rememoró que la primera vez que lo vio fue el 21 de septiembre de 1953, fecha en que comienza el juicio a los asaltantes a las fortalezas militares del oriente de la Isla.
En esos primeros encuentros con Fidel, Marta se llevó, lo que ella misma califica como “las primeras impresiones que son válidas para el hombre que es hoy universal. Es decir, su humildad, su estrategia, el fijarse en los detalles”.
Otro de los temas analizados por los escritores fue el peligro de que desaparezcan, ante el escenario de las nuevas tecnologías, los libros y el hábito de la lectura. Sobre este asunto Sorel concluyó que “el libro, cuando es auténtico, sobrevive siempre porque busca la belleza del lenguaje y la profundidad del pensamiento”.

Como si estuvieras allí, La Feria del Libro de La Habana, día a día y por dentro, míralo y descárgalo en youtube

Editado por: Heidy Bolaños