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El cuento en la literatura india moderna

por: Nancy Maestigue Prieto

Algunos investigadores sobre estudios literarios han considerado a la India como el país de las historias. Con la magia de la ficción han logrado trasmitir de generación a generación todas sus experiencias en forma de cuentos, con especial atención en la juvenil, sin dejar de tener en cuenta la dirigida a adultos. A tal efecto, en la sala Rabindranath Tagore, como parte de la 24 Feria Internacional de Libro, La Habana 2015, se programó el panel El cuento en la literatura india moderna, conducido por la doctora Mercedes Crespo y la profesora de la Facultad de Artes y Letras, Susana Haug.

Al hacer uso de la palabra, la doctora Crespo manifestó su intensión de referirse a la literatura dirigida a niños y jóvenes en todas sus tendencias, géneros y temas, rodeados de misticismo y sensualidad, que los convierte en atrayentes.

En la India, en los panchatranta (cuentos o fábulas) con punto de contacto con las fábulas de Esopo, los animales interactúan con los hombres, algo que llama mucho la atención del lector infantil. Si a esto se unen las ilustraciones que acompañan los textos, se convierten en más interesantes y despiertan el interés de los padres que ven en ellos una contribución a la formación de los hijos.

Los jóvenes lectores de la India literaria poseen una fuerza muy fuerte como parte de su integración a la sociedad a la que pertenecen.

No es de descartar que se presentan nuevas formas contrastantes con la antigua literatura. Las épicas religiosas son populares entre los niños, siempre deben tener un mensaje simbólico, pero enriquecidas con nuevas formas, sin cambiar la esencia. Se mantiene el respeto a la familia y las tradiciones entre ellos, porque las tradiciones han tenido y tienen mucho peso en la literatura india tanto para niños como para jóvenes.

Aunque han existido cuentos de ciencia ficción, algunos especialistas consideran que para el desarrollo de la literatura dirigida a este sector de la población se deben incluir más historias de este corte en la actualidad; no obstante este criterio, hay que destacar que la producción literaria infanto-juvenil se ha abierto paso ante determinados tabúes para contribuir a la creación de otro modo de pensamiento de los niños y los jóvenes, porque la literatura debe ser un factor de desarrollo en esas edades.

Los narradores en sus escritos tocan temas como la emigración infantil, los cambios en la sociedad, la vida en la ciudad y en el campo, supersticiones y otros  temas que rodean la realidad del lector a los que van dirigidos.

Dentro del desarrollo del género comentó que hoy día existen niños y jóvenes que escriben y han participado en concursos, y entre sus temas han estado presentes las tradiciones.

La doctora Mercedes Crespo, ante de cederle la palabra a la profesora Susana Haug, expresó su deseo de que para un futuro se divulgara más en Cuba la literatura india infantil, para que los potenciales lectores la puedan conocer.

Las primeras palabras de la licenciada Haug fueron para agradecer a la Editorial Arte y Literatura la posibilidad que tuvo al introducirse en una literatura ajena a la que tradicionalmente se ha especializado: la hispánica. Ahora fue ella quien realizó la selección y traducción del libro Cuentos de la India, que minutos después se presentó en esa misma sala. Considera la literatura india como una suma de historias cortas de “diversa cosmología” a la manera de “una suma de rosarios de cuentos”.

Hizo alusión a la tradición de contar historias de forma oral a “encantadores de serpientes”, que fueron conformando el acervo cultural de esa nación y el precedente de lo que serían los futuros cuentos escritos. También acotó que en la voz de muchos poetas se observa una intención de contar, que no se puede separar el desarrollo de la cuentística con el desarrollo de la prensa y las publicaciones periódicas.

Estableció un cierto paralelo entre la literatura india y la hispánica en el orden formal donde los temas van hacia un realismo social: el colectivismo; no son los personajes el centro sino los lugares y su gente, centrado en la denuncia, el poder económico y con muy pocas voces femeninas. Dentro de su estructura se aprecian formas poco trabajadas y cerradas, parecidas a las de la literatura infantil que alejan al lector extranjero o producen extrañeza. No faltó la relación epocal donde estableció la comparación entre las literaturas antes y después de la independencia para demostrar los interesantes cambios producidos al tocar temas como: una literatura más contemporánea, más abierta; creciente presencia de voces femeninas; tabúes: homoxesualidad, lesbianismo; apertura ideológica a medida que se abre al mundo; occidentalización al concebir lo tradicional con un sentido de progreso y cambio.

Manejó el contacto del lector cubano con los cuentos indios, el cual “permitirá confrontar ese amplio universo que como consumidor de una variada literatura ha tenido para constatar la validez de las diferentes propuestas que en esta feria se ha puesto en sus manos: exótica y multicultural.

 

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Editado por Yaremis Pérez Dueñas