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Cobertura informativa

Las políticas públicas y la lectura en Haití

por: Nancy Maestigue Prieto

Resulta interesante constatar las intenciones de un país como Haití por promover el hábito de lectura por medio de proyectos que contribuyan a la educación del pueblo y a la elevación de su acervo cultural.
Sobre este punto giró la conferencia de Michel Frantz Carly Jean, director de la Dirección nacional del Libro de Haití en el Salón Profesional en esta 24 Feria Internacional del Libro, La Habana 2015.
En esa nación son dos las instituciones que se dedican al libro: la Librería Nacional y la Dirección Nacional del Libro. En la librería se atesoran los volúmenes y la Dirección Nacional tiene la misión de llevar a cabo las políticas en relación con la realización y promoción del libro.
Esa dirección se creó desde el 2011 para dirigir los centros de lectura y la animación. Cada sede adjunta posee una biblioteca y una sala para las actividades. Trabajan para ampliar el horizonte relacionado con el libro, pero no es tan fácil, por la escasez financiera, aunque no cejan en el intento porque el objetivo que persiguen es llegar a todos los habitantes del país y facilitarles el acceso al libro.
Aunque la Dirección Nacional del Libro fue creada en el 2005, no fue hasta el 2007 que comenzó a funcionar, después de haber sido aprobado el decreto el 27 de febrero de 2006, considerado “el certificado de nacimiento de esta institución”.
El señor Michel Frantz explicó cómo la dirección aplica la política del libro y la lectura y la forma de poder llevarlas a la práctica, después de esperar siete años para hacerlo, además consideró que una política pública depende de una función fundamental en un sector donde ocupa un lugar importante el Estado para poder intervenir. Como institución persigue en sí misma numerosos objetivos: garantizar la educación, la seguridad y el mantenimiento de un estado de derecho, el derecho a la vivienda, al empleo y eliminar la pobreza.
Si se tiene en cuenta el lugar del libro en la sociedad, es importante que exista una política del libro y la lectura, porque “un país que no produzca libros o crece” y la generaciones futuras no tendrían las posibilidades de hacerlo ni hacer avanzar al país, y por eso es importante evitar la desaparición de este medio tan importante de conocimientos y velar por la correlación de fuerzas de factores y actores.
Al referirse a la intervención del Estado en la producción del libro dejó bien sentado que este era el encargado de la creación de las condiciones para las editoriales, conservar el patrimonio escrito y valorarlo, pero además apoyar la lectura.
Con el objetivo de dar cumplimiento a estas intenciones, en el 2013 se elaboró un documento por unos consultores contentivo de la política pública del libro en Haití, las acciones y actividades para que los actores de esta cadena estén identificados. “Ahora hay que llevarlo a la práctica con las operaciones necesarias para fortalecer las acciones del libro”, consistentes en valorar el trabajo de los autores y a los jóvenes escritores precisó Michel Frantz Carly Jean, para que todos puedan vivir de su trabajo, pero no solo esto, también propiciarles seguros de vida.
Otro de los propósitos es el de brindarle apoyo a las editoriales pequeñas, propiciar el empresariado en las editoriales y la creación de otras editoriales y de esa forma difundir la literatura haitiana en el extranjero.
En Haití, las librerías solo se encuentran en la capital, por ello uno de los intereses de la Dirección Nacional del Libro es llevarlas a las provincias para difundir la literatura, y para ello es importante formar libreros e instruirlos en las técnicas de la informática. Algo similar sucede con las bibliotecas y para lograr el acceso se ha creado un proyecto en las municipales y próximamente se inaugurarán tres.
Todo lo antes expuesto forma parte del documento elaborado por los consultores. Resaltó que las condiciones indispensables para el desarrollo del hombre están en el libro y para lograr el del país “hay que ver el libro en la formación del hombre y al llevar su conocimiento, la fuerza”. Reconoció que su país es el de mayor porcentaje de analfabetos a nivel mundial y se hace necesario reducirlo. Una de las vías posibles para conseguir ese objetivo lo puede constituir la celebración de la Feria Internacional del Libro que se desarrolla en Haití por “la necesidad de organizar una fiesta para celebrar la vida que vive en el libro”. Otra de las intenciones de este evento es difundir la literatura haitiana tan antigua, rica y apreciada en el mundo, porque “la cultura de los pueblos es su carta de presentación”.

La Feria del Libro de La Habana, día a día y por dentro, míralo y descárgalo en: youtube

Editado por: Heidy Bolaños