Inicio
Cobertura informativa

… y la palabra fue el arma de algunos en este pueblo

por: Yasmín S. Portales Machado

Quizás alguien me llame sentimental, pero es que las buenas historias son irresistibles. La promesa de emociones auténticas y épica colectiva estaba clara para mi en el programa de la sala Nicolás Guillén: “¡Aquí no se rinde nadie! Periodismo y literatura en defensa de Los Cinco”, es justamente el tipo de reunión que te hace recordar a Beatriz Maggy y su Panfleto y Literatura. De cualquier modo, ¿cómo resistirse a la historia de esos hombres recios y tiernos que son Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René?

Moderada por Arleen Rodríguez Derivet, la mesa reunió a Juan Carlos Rodríguez, director de la Editorial San Luis, los escritores y editores Eduardo Heras León y Víctor Casaus y al periodista Javier Salado, corresponsal de Resumen Latinoamericano en Cuba.

Juan Carlos Rodríguez expuso su idea de establecer una campaña por la libertad de Los Cinco basada en el apoyo de intelectuales diversos y con el terrorismo como eje. Así surgió el primer libro: Cicatrices en la memoria. La obra recoge 18 relatos de escritores cubanos, ilustrados por otros tantos artistas plásticos de la Isla, que recrean literariamente algunas de las numerosas agresiones terroristas e intentos de desestabilización sufridos por el país a lo largo de su historia reciente.

A este título siguieron otros, siempre con la voluntad de que llegaran a la mayor cantidad de personas posibles se tradujeron al inglés –todos- y a otros idiomas muy extendidos, como francés, portugués, italiano. Sus familias fueron las mejores difusoras internacionales de estos volúmenes, explicó, pues los usaban como referencia en sus charlas y conferencias en diversos foros.

Eduardo Heras León fue una de las personas convocadas a apoyar la labor editorial por la libertad de Los Cinco, y de esa relación habló. Se remontó a 2004, cuando Carlos Martí, entonces presidente de la UNEAC, le pidió que editara un libro de décimas de Antonio Guerrero. Algo intimidado –siempre fue trabajó la narrativa- accedió, y comenzó un proceso laboral a través de correo electrónico que pronto pasó al intercambio personal, a la amistad.

De ahí se nutriría para escribir el ya célebre “Un cuento por encargo”, sobre el proceso íntimo de un intelectual que redescubre la capacidad de denuncia de la literatura. Por eso también llegaría a citarles en sus clases del Centro Onelio Jorge Cardoso, en tanto ejemplos contemporáneos de eso que Ernest Hemingway definiera en El viejo y el mar: “un hombre puede ser destruido pero no derrotado”. Concluyó sus palabras con un reconocimiento a la idea de Juan Carlos Rodríguez, quien demostró a todos que la literatura por encargo podía ser de calidad.

Correspondía a Víctor Casaus exponer la idea que alentó la edición de Enigma y otras conversaciones (Ediciones La Memoria, 2013), el aporte del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau a la campaña editorial por Los Cinco. La idea inicial era publicar solo los “enigmas”, veintitrés pequeñas variaciones de poemas que enviara a familiares y amistades. Pero entonces conoció el archivo cuidadoso que llevan la madre y hermana de Antonio en Víbora Park y la idea creció. Materialmente, de un opúsculo a 426 páginas. Literariamente, para sumar a los “Enigmas” una selección de treinta y ocho poemas de diverso origen cuyos textos son comentados por Guerrero, veintisiete intercambios epistolares y diecisiete crónicas de su vida en la cárcel.

Javier Salado relató cómo el movimiento de Solidaridad por Los Cinco se inspiró en la admonición de Fidel Castro “millones de libros se distribuirán para que las personas sepan la verdad [del caso]” para desarrollar un desbordante y variado flujo editorial de los más diversos estilos. Ha sido tanto, en tantas lenguas y formatos, que no pudo compilar una lista confiable antes de venir al panel, para al menos dar una cifra del tamaño de este singular catálogo temático internacional.

El primer texto fue la compilación de los alegatos de Los Cinco en sus juicios, salió en diciembre de 2001. Rápidamente se tradujo al inglés, pero ya no están seguros de en cuántos idiomas circula este material. De ahí en adelante, el mar de solidaridad hizo lo suyo: desde modestos folletos hasta sofisticados libros de arte, desde las caricaturas del niño español Paco Bernal hasta los análisis políticos de Pathfinder Press.

Es de todas estas personas la victoria, dijo. Concluyó con un reconocimiento a Ricardo Alarcón de Quesada, que desde su posición de presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular promovió todo lo que pudo la causa y apoyó siempre que le fue posible estas publicaciones.

El cierre del panel correspondió a Arleen Rodríguez Derivet  comentó su experiencia como “La Luz en lo Oscuro”. Programa de la emisora Radio Rebelde dedicado a seguir el proceso legal, político y de solidaridad alrededor de Los Cinco durante más de doce años. Contó cómo intelectuales de la talla de Luis Carbonell, Omara Portuondo, Alfredo Guevara o Silvio Rodríguez fueron al estudio para dialogar con ellos o compartir sus reflexiones, su arte. “La Luz en lo Oscuro” alternaba estos diálogos espirituales con cuidadosas entrevistas concedidas por los asesores legales del proceso. Es una felicidad que el programa llegara a su fin, es que ¡la luz se hizo!

Entonces llegó la sorpresa. La pionera Carla Santana anunció que un grupo de pioneros del Club de Lectores de la Editorial Gente Nueva entregarían la Distinción a la Humildad “Dora Alonso” a Los Cinco. También las integrantes de un Círculo de Abuelas aprovecharon para entregar artesanías hechas por ellas mismas como obsequios a Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René, por su valor, y a dos personas que se echaron el peso de coordinar las acciones del Movimiento de Solidaridad: Graciela Ramírez y Javier Salado.

 

La Feria del Libro de La Habana 2015, día a día y por dentro, míralo y descárgalo en youtube

Fotos: Fayad Mejides
Editora: Patricia Marin