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Cobertura informativa

Operación Peter Pan, un crimen que todavía duele

por: Nancy Mestigue Prieto

Corrían los primeros años del triunfo revolucionario. Desde las entrañas de personas sin escrúpulos se gestaba lo que sería uno de los más crueles crímenes que amparados por el Departamento de Estado de los Estados Unidos y la CIA sería conocido como Operación Peter Pan, con el objetivo de crear el pánico entre las familias cubanas acerca de la pérdida de la custodia de sus hijos y que serían enviados a Rusia para de esta forma permitieran que esos niños y adolescentes fueran sacados del país con el permiso de sus padres.

Catorce mil fueron los infantes arrancados del seno familiar; unos pudieron al cabo del tiempo reunirse con sus padres, pero no fue lo mismo, algo se había roto entre ellos; otros nunca lograron reencontrarse; los hubo que prefirieron quedarse con sus familias adoptivas que volver con quienes los habían abandonado. A más de cincuenta años, la herida sigue abierta.

Un documental de Estela Bravo sobre esta operación y con el mismo título dio pie a la publicación de Operación Peter Pan, cerrando el circulo en Cuba, con prólogo de Wayne S. Smith y palabras de la editora y colaboradora Olga Rosa Gómez Cortés, que la Editorial Casa de las Américas presentó en esta 23 Feria Internacional del Libro, Cuba 2014.

En su contacto con el público presente, Olga Rosa contó cómo fue que surge la idea de publicar el libro:

"A los treinta y cinco años del aquel hecho comenzó a gestarse un documental por Estela y Ernesto Bravo: Los que se fueron, y en la búsqueda e investigación de cubanos que habían salido de Cuba para conocer los motivos y las opiniones de estos conocieron de aquellos niños que habían sido sacados de Cuba sin siquiera contar con sus criterios. Veinte años después se intenta capturar la historia y divulgarla y ahí es donde nace Operación Peter Pan, cerrando el círculo en Cuba, donde se recogen las vivencias de aquel momento de sus protagonistas, tanto de los niños y adolescente, como de organizadores y ejecutantes del mismo".

Olga Rosa tiene acceso al documental y le comenta a Estela que ese trabajo merecía un libro y Estela con la agudeza y expresión franca que la caracteriza le dijo: “Sí, lo haces tú”. Quedó sorprendida, pero entre los tres se empezó a escribir y el resultado era el texto terminado y publicado.

Comentó que el lector podrá llegar a sus propias conclusiones después de leer los testimonios y  criterios registrados en el volumen, porque el objetivo es mostrar el acontecimiento con la mayor transparencia, respetando las opiniones de quienes fueron entrevistados.

Para ella, los testimoniantes principales fueron los niños con sus sentimientos y significación, visos con mirada retrospectiva. Describir la soledad, el desconcierto, la incertidumbre en tan temprana edad los marcó para toda la vida, incluso cuando algunos de ellos se hayan insertado en el país que los recibió. “Página oscura y triste de nuestra historia”, expresa Eusebio Leal en un momento de la entrevista. Y es real, por eso hay que plasmarla con letras impresas, para que sobre todo los jóvenes puedan volver a ellas cada vez que quieran conocer un período de crimen de Estado perpetrado por los Estados Unidos en su política anticubana contra los más indefensos.

A lo largo de sus páginas se encontrarán testimonios y comentarios como los de de Canler: “Me arrancaron de Cuba”, o el de Silvia Wilhem: “...llorábamos, nos faltaba nuestra familia, nos sentíamos sumamente solos, me sentía muy sola...”; también el de Elly Vilano: Nosotros fuimos los que participamos en esa historia, nadie nos podrá hacer un cuento de ella”; también la de Francisco Aruca, cuando dice: “Yo no quiero ni culpar a los padres ni a los muchachos, lo importante es que ese plan fue basado en la mentira, porque era uno de las tantas maneras de crearle problemas al gobierno revolucionario...”; palabras de alguien que fue detenido en enero de 1961 por actividad contrarrevolucionaria, pero que desde la revista Areito, de la que fue fundador y su participación en 1978 en la iniciativa conocida como Diálogo buscó propiciar mayores vínculos entre la comunidad cubana en Estados Unidos y el pueblo de Cuba. En esta muestra de testimonios no podría faltar la de María de los Ángeles (Candi) Sosa: “Yo me fui de Cuba, pero Cuba nunca se fue de mí”.

Muchos han sido los títulos presentados por las diferentes editoriales nacionales y extranjeras; pero si hay uno que el lector debe llevar consigo a casa es Operación Peter Pan, cerrando el círculo en Cuba,