Inicio
Cobertura informativa

Tambue, el sello angolano

por: Georgina Pérez Palmés

La Editorial Letras Cubanas presenta un texto que mucho tiene que ver con Angola, país invitado de honor a la vigésimo segunda Feria Internacional del Libro de Cuba. Se trata del título Tambue, del teniente coronel José Ángel Gárciga Blanco, quien cumplió misión internacionalista en este hermano país en tres ocasiones, durante las cuales pues tuvo la oportunidad de acercarse, in situ, a todo un conjunto inapreciable de creencias religiosas, costumbres, leyendas de diversos grupos étnicos, de los muchos que conforman la rica idiosincrasia del pueblo angolano y, como escritor al fin, una característica de la que es muy difícil desligarse, se esté donde se esté, fue observando con esa mirada escudriñadora y analítica de los creadores literarios, todo el ámbito que le rodeaba y es esto lo que nos trae en este libro que ponemos a disposición de los lectores.

Aquí están sus experiencias personales, en forma de cuentos, unidas a intensas consultas de diversos textos de historia y etnología sobre Angola, una acuciosa y responsable investigación preliminar, donde ratificó cómo en la fe de estos pueblos se fusionan realidades, tradiciones, fantasías, ciencias atávicas, múltiples credos. Son estos relatos piezas acerca de todo lo anterior vinculado a la guerra, a cómo la asumen, a cómo, bajo las fuerzas del Tambue, el espíritu del león protector de los aldeanos, miles y miles de nuestros compatriotas combatieron junto a los africanos para vencer a los invasores racistas, a cómo, en muchas ocasiones, tuvieron los cubanos que compartir y, a veces, también, de alguna forma, asumir todas estas manifestaciones de vida.

Con un lenguaje directo, diáfano, conmovedor, asequible a todos, se van tejiendo estas narraciones, en las que subyace el humor, el sentimiento, la sinceridad; la parábola resulta fluida, fácil, suelta, ilustrativa de lo que fueron aquellos años de guerra, a partir de un tono realista y enterado, el cual logra atraer, desde las primeras páginas, mediante temas bien sensibles. Cada uno de los cuentos viene acompañado con una ilustración alegórica, que, opino, enriquece y también embellece el contenido del volumen. 

La cultura cubana es blanquinegra, al decir del sabio Fernando Ortiz; por supuesto, el elemento negro viene de África, somos depositarios de una indiscutible africanía, en nosotros están esos genes africanos de nuestros ancestros. En África, igualmente, con el internacionalismo masivo y continuado de los cubanos, ha quedado la impronta indeleble de la Isla caribeña. Sirva este libro como un homenaje a cubanos y angolanos: los protagonistas de las dieciocho historias que integran este volumen.