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Cobertura informativa

Del modernismo a la vanguardia

por: Wilber Gómez

Como parte de las actividades de la Feria Internacional del Libro, este sábado 23 de febrero se presentaron en la Cabaña dos textos del escritor Regino E. Boti: Cartas de aquí y de allá. 1905-1921 y Arabescos mentales.

La ocasión fue propicia para reconocer que la labor literaria de este guantanamero, al cual se le reivindica como el primer poeta cubano del siglo XX, sigue siendo un modelo en cuanto a indagación, veracidad y trabajo con el idioma.

La correspondencia de Boti ha sido objeto de atención editorial en función de diferentes criterios temáticos selectivos, centrados en los epistolarios con José Manuel Poveda, Nicolás Guillén y Juan Marinello, y con otros personalidades e integrantes de círculos literarios de mayor cercanía geográfica o regional a su vida y trabajo. Cartas de aquí y de allá, constituye una privilegiada ventana para asomarse a una época de la cultura cubano-latinoamericana y, simultáneamente, al espíritu y las composiciones de un poeta pensante que supo ver y despertar la atención de todos, para hacer realidad el sueño común de rehacer la nación desde la palabra.

En este 2013 se cumplen cien años de la publicación de Arabescos mentales, el texto que da inicio a la primera renovación lírica cubana el siglo XX. Además de los elogios que toda obra verdadera e iniciadora entraña, hay que destacar el reto que este libro propuso, en un tiempo en el que la poesía se acomodó, salvo raras excepciones, a los moldes de un modernismo repetitivo de temas, asuntos y formulas, que insistían más en la apariencia que en la esencia.

Arabescos mentales es la continuidad de aquel modernismo que las muertes de Martí y de Casal dejaron trunco y que reasume Boti, aún envuelto en los ecos de ese romanticismo que caracterizó los comienzos de la poesía en nuestro país, encarnada en los versos de José María Heredia y Gertrudis Gómez de Avellaneda. En este volumen se avistan ya las coordenadas fundamentales que regirán el desarrollo posterior de la lírica cubana, por la preferencia del paisaje y por la filosofía que la sustenta, además de sus hallazgos lingüísticos y metafóricos.

La obra literaria de Boti resulta atrayente, entre otras consideraciones, porque el período que abarca, del modernismo a la vanguardia, representa para la literatura nacional uno de los de mayores cambios en cuanto a dinamismo y realismo. Y al mismo tiempo, por las innovadoras y meritorias contribuciones que él realizó, sobre todo, en las tres primeras décadas del siglo XX. Este autor, continúa siendo, el escritor contemporáneo cubano de primera línea menos conocido y estudiado, razón por la cual, se trabaja para desempolvar todo el material vivo de su creación, lo cual contribuiría en mucho a la futura y necesaria edición crítica de su obra.