Inicio
Cobertura informativa

Desconfiemos de las presentaciones apacibles

por: I. Rodríguez

Una tórrida Sala Lezama Lima abrió hoy sus puertas a la presentación de los premios UNEAC 2011, con la presencia de los tres autores laureados y sus respectivos presentadores.

Making off, de Dazra Nóvak, en la categoría de novela; Faustino, dejando jirones de sí mismo, de Reinaldo Suárez Suárez, en biografía; y el testimonio Desconfiemos de los amaneceres apacibles, de Emilio Comas Paret, fueron las obras galardonadas con la importante distinción, que concede anualmente la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

Para referirse a Making off, Marilyn Bobes destacó su aliento iconoclasta, estructura experimental y crudeza contextual (que conecta directamente con las inquietudes de la generación a que pertenece su autora), así como el preciso manejo del lenguaje. «Es un libro complejo pero excelente», señaló.

Por su parte, Dazra Nóvak puso de relieve su interés, con este libro, en romper con la historia, «con esa ciudad que está ahí, pero no nos toca vivir». Según la joven autora, Making off no es una novela, sino más bien es lo que anuncia su título: el proceso de construcción de una obra artística. «De alguna manera había que clasificarla, pero les pido que no busquen un hilo conductor. Es un libro para degustar por fragmentos, y para pasar un rato entretenido leyendo».

Nacida en 1978, Dazra es una de las voces más reconocibles de la llamada “Generación Año Cero” (o “Cero Cero”), junto a autores como Jorge Enrique Lage, Ahmel Echevarría, Legna Verdecia y Orlando Luis Pardo, entre otros.

A renglón seguido, Reynaldo González tomó la palabra para introducir Faustino, dejando jirones de sí mismo, de su tocayo Reinaldo Suárez. Se trata de una biografía del combatiente revolucionario Faustino Pérez, de quien Fidel Castro llegara a afirmar: «es la conducta de la Revolución».

González comentó diversos aspectos de la vida del héroe y destacó la peculiar estructura biográfica utilizada por el autor. A su vez, Suárez definió su libro como «la vida de un militante de la verdad, que nunca se permitió la simulación política».

Y para la última presentación, Rafael Acosta leyó una larga exposición a propósito del título Desconfiemos de los amaneceres apacibles, sobre las experiencias vitales de su autor, Emilio Comas Paret, durante la guerra de Angola en 1976, hacia la que partió «en un barco muy malo que se llamaba Primer Congreso del Partido».

En las palabras de Acosta llegó a los presentes la habilidad de Comas Paret para desplegar una narración amena, que no renuncia al juego con ciertos tópicos del lenguaje, y se ve complementada por cuestionamientos filosóficos sobre las contiendas bélicas y la condición humana: «ese era nuestro enemigo, el que nos habían asignado...».

Un detalle relevante es el hecho de que un suceso de gran magnitud es narrado por un pequeño grupo de cuatro soldados. Se trata entonces de una visión subalterna de la guerra, y seguramente es ahí donde la obra gana en interés y en complejización de lo narrado.