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Mambises y extraterrestres dialogan en la Editorial Abril


por: Ernesto Cuní

Casi en el momento postrer de la edición XXII de la FILH 2013, la Casa Editora Abril puso a consideración del público este sábado 23, dos títulos: Mambises del siglo XXI, selección de cuentos a cargo del narrador Alberto Guerra y la filóloga y editora Paula Guillarón, y Condonautas, del narrador José Miguel Sánchez, Yoss

Mambises del siglo XXI, es una importante selección de cuentos en donde la literatura juega un papel meritorio como cronista de la verdadera historia de una nación, la historia del espíritu más que de los hechos.

El libro fue presentado por el doctor Enmanuel Tornés, quien dijo: “Es un volumen singular. Uno se pregunta, ¿qué hace una antología? Algunas personas piensan que es un trabajo mal gastado. Pienso que una antología debe motivar y exaltar a los lectores sobre determinados creadores o temas que concierne a los mismos”.

“En este sentido ─continúa Tornés─ esta antología tiene la singularidad de no ceñirse a un concepto tradicional, hace una pesquisa que llega hasta Carlos Montenegro, ese escritor de prosa desnuda que nos invita a una sorpresa en su lectura”.

En la promoción de autores jóvenes, esta selección de textos se extiende hasta escritores de nuestros días, “es una especie de crisol con un acercamiento que lo atrae como un imán”, asegura.

Respecto a la temática que aborda, destacó su importancia:


Nos lleva fundamentalmente, a la importancia de la literatura y la historia. Esta antología puede ayudar a los historiadores, desde el punto de vista que la  literatura da una imagen de la historia que a veces se constriñe. Aquí se permite verla ─la historia─ en una dimensión construida desde el universo de varias personas; se lee como una novela y en ella hay varias direcciones narratológicas.



Más adelante señaló:


La vida de los mambises no es solo machetes, esta antología nos da otra perspectiva de los mambises que dialogan desde este siglo XXI con temores, pesadillas, amores y otros tantos ángulos de los mortales. Por eso afirmo, que es una novela formada por un conjunto de capítulos, crisol de voces que hablan sobre la razón de ser de nuestro presente.



Sobre la idea de crear este conjunto de textos, Paula Guillarón, escritora que integra la selección, comentó: “La idea no era unir generacionalmente a varios autores, sino sintonizarlos por un guión común y mostrar una figura humanizada del mambí. Aparecen disímiles personajes: mambises, esclavos, desertores, mujeres como protagonistas, etcétera”.

El libro está dividido en tres partes: En la manigua, cuentos que narran la relación de estos hombres mambises con la naturaleza; Miradas a Martí, cuentos vinculados con la figura del Apóstol; y Veteranos en el siglo XX, historias de mambises que se integraron a la república mediatizada.

“Mi madre puso al nacer yo, un retrato de mi abuelo mambí, Tiburcio Naranjo, frente a mi cama; esa es la razón por la cual existe esta antología. Desde niño veo a ese mambí que me convirtió a mí en mambí, no hay otra razón que nos haga vivos, sino ir a las raíces, por eso deseé brindarles una historia de mi país, homenajeando a mi abuelo”, aseveraba el narrador Alberto Guerra sobre las motivaciones de esta antología.

Más adelante dijo: “Yo también soy un mambí que comparte su machete y que defiende su país con inteligencia, con un libro que conversa con la historia de forma inteligente”.

Los narradores Gina Picart y Raúl Aguiar, también entre los incluidos, dieron sus respectivos testimonios y alegaron sentirse satisfechos con el resultado obtenido.

El escritor Bruno Henriquez se encargó de presentar Condonautas, una noveleta en la que Yoss construye todo un universo futurista, donde afloran las preocupaciones de los humanos y de las demás razas inteligentes de la Galaxia, girando en torno al hipertránsito, el intercambio y la conquista de nuevos lugares que sirvan de hábitat.

Josué Valdés, el personaje principal, navega por esos entresijos de los conflictos del ser humano como la marginalidad, la carencia económica, la lealtad, la envidia personal, la supervivencia...

“Hay un elemento que se comercializa en la narración: motores hipersensibles, son protagonistas de la historia”, comentó Bruno, quien afirma haberse leído el libro de un solo momento, “disfuté el rigor biológico con que Yoss trabajó”.

El autor expresó: “Decidí romper con el mito que existe de que en la ciencia ficción no se aborda el sexo. Se me ocurrió esto de crear un cuerpo para el sexo y de ahí salió sola la novela”.