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Poesía en fiesta cubana del libro: entre la unidad y la diversidad

por: Martha Isabel Andrés Román

Entre los géneros literarios que anualmente conforman el espectro de la Feria Internacional del Libro de Cuba, la poesía ocupa uno de los sitios de privilegio. En cada jornada de la fiesta literaria los amantes de esta manifestación tienen la oportunidad de descubrir gran variedad de propuestas de diferentes editoriales, con voces líricas nacionales y foráneas entregadas al manejo de pluralidad de formas, estilos, temáticas.

Durante estos días, colmados de presentaciones de libros tanto en La Cabaña, como en las otras sedes del evento, el poeta y ensayista Roberto Manzano parece tener el don de la ubicuidad, pues es participante habitual en el lanzamiento de numerosos volúmenes, fundamentalmente los que privilegian la lírica.

Por eso Cubaliteraria conversó con él para conocer sus valoraciones sobre la presencia de la poesía en el principal acontecimiento de las letras en la Isla, un ámbito en el que Manzano cuenta con una vasta experiencia no solo como poeta, sino además como acucioso investigador.

“La poesía cubana es una coral portentosa, pues tiene una variedad de sonidos extraordinaria, con diversos niveles y alturas. Está siendo ejercitada por todas las edades, en todos los territorios, por diversas sensibilidades. Pero conserva una unidad muy sólida dentro de esa diversidad extraordinaria, y eso es digno de mérito”, consideró.

Para Manzano, dentro de la cultura nacional una de las manifestaciones artísticas más prodigiosas es la poesía. “No se me escapa que la música y la danza son expresiones mayores, de una base popular, étnica y folclórica poderosísima, pero a través de los dos siglos básicos de constitución de la nacionalidad cubana la lírica ha demostrado una participación y una construcción de sensibilidad también asombrosas”, expresó el creador,  De acuerdo con el escritor, si un joven hoy en día no tuviera todo el acervo mundial de la poesía, podría crecer basándose solamente en el sustento de la lírica nacional, porque desde (José María) Heredia hasta el último joven que escribe hoy, el espectro emotivo, sensible, plástico, simbólico, es sencillamente increíble.

Según el autor de títulos como El bosque de los símbolos. Patria y poesía en Cuba, la feria del libro es siempre un termómetro en medio de ese océano insondable, pues hay presentaciones de carácter polifacético en todos los sentidos.

“Por ejemplo, se presentan jóvenes junto a otros creadores de un largo itinerario estético, llegan libros de la capital  y de todas las provincias. Además, cada vez incorporamos más las voces de la diáspora, que las sentimos como parte poderosísima de nuestro tronco sensible, de nuestro mundo artístico”, manifestó.

Al decir del reconocido intelectual, por ser un poeta cubano podría parecer que celebra mucho la propia casa, “pero he visitado con cierta asiduidad esa casa y la he registrado en muchos espacios y habitaciones que me han dejado desconcertado con su riqueza”.

Sin embargo, Manzano considera que por esa misma diversidad del conjunto de la creación poética, existen sectores que todavía no son visibles. “Por ejemplo, hay un sector performático, de poesía escénica, que no está completamente visible y en el que actualmente hay un gran acervo creado, sobre todo con protagonismo juvenil”.

Señaló, también, la existencia de una poesía de carácter más bien mural, pictórico. “Conozco varias experiencias en el país y no son suficientemente perceptibles. Hay poesía rapeada de carácter urbano, que no se ve todavía. Hay una poesía joven y de todas las edades de carácter decimístico, la improvisación oral, que no están tan representadas, porque indudablemente, la feria tiene un acento en lo gráfico, en lo escrito, en lo autoral.”

El estudioso de la poesía cubana apuntó que esas otras manifestaciones irrumpen a través de diferentes vías, “pero quisiéramos que se vieran mucho más. Todavía tenemos apetencia de sectores que son muy creativos, muy activos, pero que no están todavía con la suficiente fuerza.”

Al referirse a las oportunidades que el público joven ha podido encontrar en esta 22 Feria Internacional del Libro Cuba 2013, Manzano afirmó que los jóvenes tienen muchos deberes de lectura, porque en primer lugar necesitan leer los clásicos de su país y del mundo, y saber además, qué hacen sus coetáneos.

“En el Centro Cultural Dulce María Loynaz se ha realizado el III Encuentro de jóvenes escritores de América Latina y el Caribe, que ha sido una buena experiencia para que se conozcan las inquietudes y búsquedas interesantísimas de los escritores latinoamericanos, junto con jóvenes del patio que ya son promesas cumplidas”.

Resaltó también las entregas de las editoriales que abarcan el entorno poético nacional e internacional, con la presentación de propuestas interesantes como antologías de poesía angolana y la de poesía indígena norteamericana (En esta redonda nación de sangre), además de títulos de nuestros clásicos inmediatos y lejanos.

“Asimismo, hay muchos libros de jóvenes que vienen con los sellos editoriales de provincia y nacionales, lo que demuestra el espectro enorme y de la feria, con una unidad caracterizada por su diversidad”, destacó Manzano.