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Relatos angolanos, una compilación necesaria

por: Lilien Trujillo Vitón

Los estudios sobre la literatura angolana han adquirido con la antología Balada de los hombres que sueñan, un valioso instrumento de análisis. A través de sus veintidós cuentos, el texto constituye un esbozo de lo más representativo de la narrativa del país africano.

El libro fue presentado esta mañana en la sala Cordeiro de Matta de la fortaleza de San Carlos de la Cabaña por la poeta y ensayista Carmen González; la traductora y editora Bertha Hernández y Zetho Cunha Gonçalvez, uno de los autores incluidos en la compilación.

Publicado por la colección Sur Editores, el texto recoge una muestra de las obras de escritores de diferentes generaciones, desde 1980 hasta la actualidad. Consecuentemente, su lectura ofrece al público una visión panorámica de lo que ha sido Angola en los últimos treinta años.

Los cuentos acuden a elementos simbólicos que reflejan el medio cultural y psicológico de los autores, al tiempo que incorporan temáticas de inmensa sensibilidad como los horrores de la guerra y la sobrevivencia en situaciones extremas.

Aunque Balada de los hombres que sueñan aborda temas de carácter universal, el tratamiento de ellos los convierte, sin embargo, en asuntos de interés local. Aparecen en sus páginas la defensa de las costumbres y de los lenguajes mezclados, así como acontecimientos insólitos que, si bien extraídos de la cotidianeidad, remiten al llamado Realismo Mágico.  

El texto sienta, según su traductora y editora, pautas significativas para el acercamiento de los cubanos a la literatura angolana, a la vez que incentiva el reconocimiento y estudio de los catorce autores en él antologados.

Durante la presentación, Zetho Cunha Gonçalvez compartió con los presentes el cuento “El infierno y la muerte en la palma de la mano o Sorprendente historia de Pedro Francisco, sobreviviente de todas las batallas en la ciudad de Huambo, contada por él mismo”. El relato dibuja con una paleta de grises y púrpuras las atroces vivencias de los angolanos en sus veintisiete años de lucha.

Refiriéndose a la literatura de su país en la actualidad, Cunha Gonçalvez apuntó que no existe una directriz o línea de creación establecida. «Los autores muestran, mas bien, una diversidad de construcciones lingüísticas y formas de abordaje», señaló. Pero la diversidad de matices es saludable para la literatura, sobre todo cuando se trata de autores que buscan recrear su país desde todas sus aristas y preocupaciones. De manera que este texto con el que la colección Sur Editores concluye sus presentaciones en la Feria del Libro viene a ser, más que un punto de cierre, una puerta abierta para el encuentro con lo más variado y auténtico de la cuentística angolana.