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Una visita pinera en La Habana

por: Ernesto Cuní

Ediciones El Abra, sello editorial de municipio especial de la Isla de la Juventud, no quiso dejar pasar por alto su presencia en la capital con motivo de la FILH 2013 y presentó dos de sus títulos en el Pabellón Cuba, pertenecientes al  proyecto República Poética.

Alguna vez llamada la Isla del Tesoro, rodeada de historias de piratas y escenario de resistencia, la provincia muestra un trabajo respetable literariamente, muchas veces inadvertido. Tanto es así que el escritor José Antonio Taboada se arriesgó, como el mismo expresa, en trazar una cartografía poética histórica en su libro La coordenada perfecta. Un mapa histórico en busca de Identidad.

El autor identifica los años finales de los 70 y principios de los 80 del pasado siglo, como la etapa más importante de ese género debido a la cantidad de bardos que residían en este territorio.

El libro reúne un conjunto de ensayos que sobre literatura se han hecho en ese pedazo de suelo cubano y viene a llenar un vacío en cuanto al tema, afirma Taboada:

“La isla es un lugar de tránsito para muchos de los escritores importantes de éste país. Estos ensayos abarcan desde el período de 1830 -fundación de Nueva Gerona-, pasando por la poesía hecha en el presidio Modelo, hasta la revolución, cuando se recopila toda la producción literaria de toda esta etapa revolucionaria, que incluye a escritores de nombre reconocido que por aquí estuvieron de cuerpo presente, como son Chely Lima y el desaparecido Monchy Font. Cubre un espacio de tiempo olvidado, ahora puesto a consideración de los lectores”.  

Esta parte de nuestro suelo patrio, acoge la particularidad en el archipiélago cubano, de ser territorio de paso, ínsula petrificada por su doble condición de estar dentro de otra isla. El autor experimenta la ardua tarea de valorar el difícil y estimulante oficio de la escritura poética en la zona. Si lo logró o no, el lector dará la última palabra. Por el momento, el libro es una coordenada perfecta, frase que dijera el destacado escritor pinero Paco Mir al valorarlo.

La ventaja de no pertenecer, del poeta Rafael Carballosa Batista, es un cuaderno poético que demuestra en sus versos autenticidad, síntoma de supervivencia. Las voces líricas aquí aparecidas se saben atrapadas pero no disueltas en el fragor del tiempo, se definen solo en el arriesgado ejercicio de la autenticidad.

Al presentar este poemario, la profesora María Eugenia Ascuy, afirmó: “Este libro constituye un poema de amor, de amor melancólicamente evocado, más aún si el cronista de la evocación actúa desde una Isla rodeada de indiferencia y melancolía”.

María Eugenia hizo una disección semántica y formal del texto, el cual considera en tres momentos fundamentales: el primero, al inicio del poemario, donde el poeta “canta al ayer -desde el hoy – como si lo hubieran arrastrado las aguas que lo rodean, como algo irremediablemente perdido”. Un segundo instante, “el tono del discurso se hace más coloquial sin dejar de ser reflexivo” y, un tercer tiempo en que Rafael Carballosa “está pensando en la despedida cuando esta no se ha producido”.

Ascuy resalta la valía ontológica del creador, al especificar que el texto “es obra de un hombre, no de un poeta porque este libro lo ha escrito un hombre que utiliza un lenguaje cotidiano”.

Elogió la limpieza del lenguaje y la forma en estos poemas, algunos conformados por versos libres y, otros por décimas: “Se observa el tono grave; el ritmo mantenido sabiamente y la estrofa de los diez versos, esta última sale airosa en un discurso tradicional, pero renovado”, subrayó.

Por último señaló: “Rafael Carballosa no cuenta historias, que ya conocemos, sino que en las historias conocidas, continúa hablando de sí, no deja nunca de ser él mismo. De toda esa personalidad sabia y melancólica está hecho este libro”.