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Cobertura informativa

Páginas de arte para reverenciar la cultura cubana

por: Martha Isabel Andrés Román

El Centro Cultural Dulce María Loynaz acogió la presentación de cuatro títulos de Ediciones Cúpula, sello del Instituto Superior de Arte.

La diversidad literaria continúa siendo plato fuerte de la 22 Feria Internacional del Libro Cuba 2013, por la amplitud de géneros, autores y temáticas que convierten esta fiesta cultural en una vía de satisfacer los gustos más variados.

Durante la tarde del jueves 21 de febrero, los asistentes al capitalino Centro Cultural Dulce María Loynaz pudieron comprobar la heterogeneidad que caracteriza al gigantesco evento de las letras, pues en esta ocasión la literatura no fue fin en sí misma, sino el camino para conectar al público con otras seductoras y sugerentes manifestaciones artísticas.

Gracias al empeño de Ediciones Cúpulas, los lectores tuvieron la oportunidad de descubrir cuatro títulos que poseen un doble valor: por una parte, constituir importantes fuentes bibliográficas para los estudiantes de diversas disciplinas artísticas; y por otra, rebasar las fronteras del ámbito pedagógico y metodológico, y provocar el interés del público general.

En torno al arte musical y sus procesos en Cuba, del musicólogo y percusionista Lino Neira Betancourt, fue una de las sugerencias del centro de altos estudios. Según reconoció el propio autor en la introducción del texto, su intención principal es “aglutinar de manera orgánica un grupo de once trabajos dedicados esencialmente a la música y la investigación musicológica, aunque entre ellos puedan descubrirse la presencia de otras importantes temáticas de la cultura, el arte y la enseñanza artística, elaborados en su totalidad entre  1996 y 2010”.

De acuerdo con Grizel Hernández, autora del prólogo del libro y quien tuvo a  su cargo la presentación, es destacable el propósito de revelar la trascendencia del instrumental percusivo aportado por el africano,  y la importancia que tiene en ese empeño la afinidad del musicólogo a los estudios organológicos, especialidad que ha sustentado una gran parte de su quehacer investigativo.

“Neira propone el estudio de los conjuntos iyesá y chequeré de la santería cubana, en tanto expresiones de patrimonio vital y resistencia en el contexto musical y cultural de la Isla. Igualmente, son estudiadas las modalidades de palo monte, lo que acentúa la ductilidad de dichas tradiciones como una religión más flexible que la yoruba Regla de Ocha”, explicó Hernández en el prólogo del volumen.

Por su parte, Música y memoria histórica. Fernando Ortiz In Memoriam, de María de los A. Córdova de la Paz, también entrega un análisis del legado que ha dejado el ámbito de la música a la vida cultural cubana. 

En el texto, la autora parte de las tesis histórico-culturales y los conceptos de transculturación que el intelectual cubano Fernando Ortiz expusiera en obras como La africana de la música folklórica de Cuba y Contrapunteo cubano entre el tabaco y el azúcar, para demostrar que las culturas musicales pueden constituir sistemas si se toma en consideración las condiciones de existencia de sus creadores y portadores.

“Se llega a la conclusión de que en la música cubana existen actualmente tres sistemas culturales: el oral, el letrado, así como el sistema de síntesis oral letrado”, adelanta la contracubierta de un texto que lleva sus análisis más allá de las fronteras nacionales y abarca también el espacio latinoamericano.

Una oferta más metodológica es la de Iliana Zaida García García, Temas de Armonía 1, material que persigue el objetivo de brindar los instrumentos necesarios para el estudio de la asignatura de Armonía.

Al decir de la autora, “el texto pretende conducir a estudiantes y profesores interesados en la pedagogía musical por vericuetos apasionantes de la enseñanza de esta disciplina, muchas veces temida y subestimada por los que no han podido comprenderla o dominarla.”

Si los títulos anteriores centran su atención en la música, el de Ismael Albelo Oti, Repertorio de ballet en el siglo XIX,  fija la mirada en la danza clásica, en tiempos en los que, según expone el autor en el propio volumen, con la explosión tecnológica los vídeos están sustituyendo la riqueza, porque el maestro se basa en ellos para los montajes de los clásicos del repertorio universal y en muchos casos se limita a reproducir de modo mecánico lo que devuelve la pantalla… “¡incluyendo a veces hasta los errores!”

“El libro pretende realizar un recorrido por estos años románticos donde el ballet inició su verdadero camino escénico y alcanzó la verdadera categoría de arte, con nombres capitales y harto conocidos”, explicó Albelo en la introducción del libro.

Con estas cuatro invitaciones literarias, la Universidad de las Artes realiza sus aportes a ese espacio de estudio, investigación y constante búsqueda que es la cultura cubana.