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Juan Clemente Zenea preside la tarde en el Pabellón Cuba

por: Milan Paz

En vísperas del natalicio del poeta cubano Juan Clemente Zenea, quien el próximo viernes 24 de febrero cumpliría 181 años, la tertulia Cantidades rosadas de ventanas, conducida por el Premio Nacional de Literatura César López, se dedicó a recordar “la altura en que la siempre estuvo el gran poeta y patriota, por encima de la leyenda de traidor que aún lo persigue”.

López recordó en el Salón de Mayo del Pabellón Cuba, de qué manera fue asesinado Zenea por sus opresores en la época de la Colonia, en el año 1871. “Justo cuando nos disponíamos a publicar su obra completa, en conmemoración del centenario de su fusilamiento, sobrevino el nefasto Caso Padilla y todas las consecuencias, y ya nada se pudo hacer entonces”, señaló el catedrático.

Lezama Lima vio con claridad nítida quién era el hombre que escribió Diario de un mártir, “el poeta más culto de la poesía cubana”, como lo llamó. En su Antología de la poesía cubana, en tres tomos, dice en el apartado dedicado a Zenea: “las lecciones de flauta que recibió de su padre en la niñez fueron decisivas para su sensibilidad”. 

El historiador Raúl Rodríguez de La O, invitado especial a la tertulia, refirió cómo pudo consultar en el Archivo Histórico de Madrid el expediente de causa de Zenea, de unas trescientas páginas, que pudo fotocopió y presilló bajo el título “Zenea: proceso de 1871”. “A partir de ahí me consagré a una batalla que no ha concluido”, observó La O.

Añadió que el autor del poema “Fidelia” todavía paga un precio altísimo entre los suyos. Es la figura que más tiempo me ha llevado, que más me ha desgarrado y hecho sufrir, por la confusión que aún genera su actitud. Muchos continúan pensando que fue un traidor, incluso un doble y triple agente al servicio de España y los Estados Unidos.

Por ello, puse en las manos de Cintio Vitier el expediente que traje fotocopiado de Madrid. Siempre quise que fuera un poeta quien defendiera a Zenea y no me arrepiento de mi decisión. Ahí está el libro Rescate de Zenea, publicado por Cintio hace 27 años, en Ediciones Unión y que, a pesar de mis esfuerzos y gestiones, no he logrado que se reedite. Estamos hablando de la reivindicación de Zenea, la única vez en que Cintio, a través de la literatura, ejerce su oficio de abogado, resaltó La O.

Sin dudas, fue un poeta mayor que pagó con su vida su amor por la patria y la literatura. Desde que fuera enviado al destierro, ya Zenea estaba siendo condenado antes de ser fusilado. Hay que insistir una y otra vez en que lo fusilaron porque estaba al servicio de Cuba y que murió como hay que morir: convencido de lo que estaba defendiendo, concluyó La O.