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Cobertura informativa

Entregan Premios Alejo Carpentier y Nicolás Guillén

por: Lilien Trujillo Vitón

Uno de los acontecimientos más esperados de la Feria Internacional del Libro es siempre la ceremonia de entrega de los premios de narrativa Alejo Carpentier y el de poesía Nicolás Guillen. En esta ocasión no solo se mantuvo la alta expectativa, sino también el acierto en la decisión de las obras premiadas.

El lauro en el apartado poético lo recibió Soleida Ríos, por su libro Estrías. Auxiliándose ocasionalmente de la prosa, la obra exhibe las inquietudes de la autora por temáticas comunes como el amor, la vida y la realidad; a la vez que esboza las marcas que han ido quedando en su camino, las cuales, señaló, son a veces también trofeos.

El jurado, integrado por Reina María Rodríguez, Leonardo Sarría y el ensayista e investigador Enrique Sainz, reconoció en el texto la excelencia del verso lírico y la autenticidad de sus vivencias.

Por su parte, el cuaderno Rosso Lombardo, de Atilio Caballero y La dama del lunar, de Andrés Rodolfo Duarte, se alzaron con los premios Carpentier en las categorías  de cuento y novela respectivamente. Mientras que en el apartado de ensayo, el galardón fue a manos de Víctor Fowler por su texto Caminos nuevos: paseos corporales /de escritura.

Rosso Lombardo acierta, acotó Mirta Yáñez, en el tratamiento de los temas y en el magistral dominio del lenguaje. Asimismo, el ensayo de Víctor Fowler fue escogido entre otros once, por su habilidad para el tratamiento del género y por la mirada inquietante y lúcida en torno a diferentes personalidades; así quedó recogido en el acta del jurado que presidió la editora Teresa Blanco.

El autor señaló que este libro viene a ser la primera entrega de lo que tiene concebido como una trilogía en cuya segunda parte ya trabaja. El texto recoge diferentes episodios en la constitución de subjetividades de grupos no hegemónicos como mujeres, homosexuales, negros, etc.

Una diestra transformación del documento histórico en ficción narrativa distinguió a la novela de Andrés Rodolfo Duarte, apuntó Antón Arrufat, quien estuvo al frente de Raúl Aguiar y Jorge Ángel Pérez en la selección del premio de novela.

Se trata de la historia de una prostituta inglesa que huye de su tierra natal y se asienta en Sevilla. Pero no se limita la obra a narrar las aventuras y divertidos episodios que experimenta la sexuada dama, el autor utiliza estos argumentos más bien como pretexto para esgrimir un análisis profundo de la realidad de la alta Edad Media.

Durante la ceremonia también se entregaron menciones a los títulos El eslabón de El Abra, María en el fin del mundo, y La asamblea, de los autores Nelton Pérez, Amador Hernández e Isbel González, respectivamente.
 
En el caso de las obras premiadas, los lectores podrán acceder a sus versiones impresas en la próxima Feria Internacional del Libro, gracias a la editorial Letras Cubanas, que tiene a su cargo la publicación de lo mejor del ámbito literario cubano.