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Cobertura informativa

Pinar del Río con dos de sus títulos

por: Yohamna Depestre Corcho

La provincia de Pinar del Río tuvo presencia en la 22 Feria Internacional del Libro de La Habana, Cuba 2013, pues sus presentaciones invadieron, en las primeras horas de la mañana, la sala Alejo Carpentier, convirtiéndose en toda una fiesta.

La coordenada perfecta. Un mapa poético en busca de identidad, de José Antonio Taboada, de la Editorial Abra, es todo un mapa escritural donde puedes conocer la poesía pinareña y, a través de ella, la historia de esta isla sumergida en otra.

La antología-Isla pasea desde 1800 hasta el 2000, agrupando a José Jacinto Milanés, que como poeta del siglo XIX hace un énfasis en el paisaje, en el sentimiento de nostalgia. En el siglo XX podemos destacar a Pedro Pablo Fernández, la Generación del 30, ubicada con los llamados poetas del presidio que hicieron su obra desde el encierro y Palomino, catalogado como poeta de la tierra. A decir de su presentador el autor Taboada trata de develar el misterio del paisaje y de su gente.

Rafael Carballosa fue el defensor de su propio poemario La ventaja de no pertenecer, de Ediciones Ancoras, título tomado de una canción de Fito Paez, donde la atmósfera del periodo especial es lo que marca su ritmo. Es un llamado a las relaciones humanas, a la familia y no siempre desde la angustia, también desde la  sátira, desde el humor. Se encuentra la décima llamada “blanda”, que no rima, la ortodoxa, tratando de darle otro aire a la clásica.

Su libro está divido en tres partes; en la última, el sujeto filosofa con la pregunta retórica y recurrente que se hace el creador en su estado existencialista: ¿tiene sentido escribir?

Carballosa se considera un poeta de a pie, de los que recorre el barrio y habla su vocablo y la verdad de sus calles. Es un autor que se mueve entre la ciudad y el campo, así también es su prosa, que quiere también comunicar sin experimentación excesiva.

La estancia de una hora se convirtió en una tertulia literaria. Los poetas recitaron algunos de sus poemas y el dúo Estación de Luz, que reside hoy en La Habana, interpretó dos canciones llenas de poesía pinareña.