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Una merienda para escritores no tan locos

por: Dulce María Sotolongo Carrington

Paralelamente a las actividades que se celebran en el recinto ferial de San Carlos de la Cabaña con motivo de la Feria Internacional del Libro Cuba 2013, se desarrolló, convocado por la editorial Gente Nueva, el tradicional espacio  “Una merienda de locos” en el Centro de Estudios Martianos.

Variados temas fueron discutidos, destacándose entre ellos el de las antologías y cómo está presente el cuidado del medio ambiente en la literatura infanto-juvenil. Escritores como Enrique Pérez Días, José Manuel Espino, Esteban Llorach y Magaly Sánchez Ochoa, presidenta de la sección infantil en la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), expusieron sus opiniones sobre las antologías, modalidad tan en boga en la literatura cubana actual.

Espino comentó: “los libros se hacen para seducir. Existen antologías bellas como Carrusel de sueños”, y recalcó  la importancia de las selecciones que se hacen en las provincias, ya que ofrecen la posibilidad de conocer a escritores que viven en lejanos parajes. Un ejemplo de ello, es trabajo que realiza la editorial Cauce de Pinar Río. También se refirió al interés que despiertan en el lector, por conocer cómo va la literatura y la posibilidad que ofrecen de comparar unos cuentos con otros.

Esteban de Llorach hizo hincapié en la diferencia entre una antología y una selección. Aclaró que la primera debe ser realizada por críticos, pues lleva notas al pie, fichas del autor, entre otros requisitos. «Es un trabajo que requiere paciencia y seriedad, el antologador debe mantener la igualdad de los cuentos y no seleccionar a su capricho, debe investigar mucho, para que no se convierta el libro en una “antojología” y los cuentos aparezcan como “un sapo con toz”’, arbitrariamente».

El segundo panel, dedicado al medio ambiente, estuvo integrado por Omar Felipe Mauri, Nieves Cárdenas, Eldys Baratute, Enrique Sosa y la creadora del personaje Acualina, Ángela Corvea, quien expresó: «Estoy muy contenta por participar en este panel  de escritores. Yo que soy una bióloga marina jubilada. Cuando no pude navegar más, me ocupé de la  divulgación científica para no irme del Instituto de Oceanología. En este cargo pude cambiar mi lenguaje científico para que los niños y el gran público me entendieran».

La bióloga contó la historia de cómo surgió Acualina, personaje que forma parte de un proyecto dirigido al cuidado del mar. Es un proyecto interactivo que nació en la playa del Náutico en el 2003, y que se ha ido extendiendo por todo el país a través de libros, expo televisivos, propaganda, etc.

Nieves Cárdenas se refirió a cómo el medio ambiente está presente en casi toda la literatura. «Soy de origen campesino, me encantan las matas, los pajaritos y siempre los tengo presentes, pero creo que la protección del medio ambiente no está en la literatura cubana reflejada del modo que se merece». Ella, en su obra Juanico, el rey de las aguas mansas, aborda la contaminación del río Yayabo, e instó a leer a escritores como Sepúlveda y los títulos, Historia de la gaviota que no sabía volar y Un viejo que leía historias de amor.

Al intervenir, Enrique Sosa hizo hincapié en recordar a tres autores que son maestros en el tema: Dora Alonso, Nersy Felipe y Onelio Jorge Cardoso. Aunque con diferentes estilos a la hora de su tratamiento, la naturaleza siempre presente en sus obras: El valle de la pájara Pinta, Aventuras de Guille y Once caballos, en el caso de la Alonso; Negrita, Los tres Pichones, Caballito blanco, en Onelio, y Cuentos de Guane, en la Felipe. Concordó, al igual que el resto de los panelistas, que el tema necesita más atención por parte de todos, debido a la importancia que tiene en la educación del hombre del futuro, el cual, si no se toma consciencia y medidas a tiempo, estará condenado a vivir en un mundo contaminado.

Por último, Eldys Baratute habló de la educación en las escuelas y cómo hacerle llegar a los niños, de forma más atractiva y no como se hace en la asignatura El mundo en que vivimos, las informaciones.

Polémica aparte, estos escritores están conscientes del papel que deben jugar en la protección del medio ambiente. Yo pensé de nuevo en José  MartÍ, en La Edad de Oro, en las veces que menciona arena, mar, limpieza, árboles; pero ese será un asunto, en mi caso, para un futuro trabajo.