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Cobertura informativa

Se presenta el sitio web de Pedro de Oraá: Premio Nacional de Diseño del Libro 2011

por: Nancy Maestigue Prieto

La superficie del lienzo / se nos presenta como un reto de la realidad. / La realidad vasta y múltiple / crea nuevos espacios...”, son algunos de los versos del poema/homenaje a Antonio Vidal, Premio Nacional de Artes Plásticas y que encabeza el “Precepto del pintor” incluido en el sitio web dedicado a Pedro de Oraá, Premio Nacional de Diseño del Libro, presentado hoy en la sala Lecturas en la Red, por la Editorial Cubaliteraria, realizado por Sandra Abdallah como compiladora y editora y Mayte Chung en el diseño y montaje.

A Pedro lo acompañaba, su amigo y también Premio Nacional de Diseño 2004, Alfredo Montoto, quien tendría a su haber la presentación de la web. 

Para iniciar el intercambio con el público, y antes de introducir a Alfredo Montoto, por el ambiente que se percibía, Pablo Rigal, director de la editorial, declaró que este sería algo sui géneris, debido a lo polifacético del creador Pedro de Oraá; se estaba en presencia de un artista de la plástica, un poeta, crítico, ilustrador de libros; en fin, un intelectual completo.

«Me dio la encomienda, no sé por qué», dijo Montoto, al referirse a la invitación que le realizara Pedro, y habló de la amplia obra de este hombre que ha dedicado toda su vida al arte. Y, como se trataba de un encuentro entre amigos, prefirió seguir su intervención, no con un discurso protocolar, sino contando historias que lo unen a Oraá. La primera se refirió a una ocasión en que a Montoto le fue encargado el diseño de cubierta de la novela Paradiso. Lo conversó con Pedro y él, presto, le trajo algunas imágenes, pero a Montoto le llamó la atención una obra de los años cincuenta que había hecho inspirado en la revista Orígenes...

«Espérate, déjame a mí hacer la historia» lo interrumpe Pedro. «En la revista comenzaron a publicarse los capítulos de la novela», y a él le impresionó mucho su lectura, el punto de partida para el cuadro, «todo ese mundo barroco de Lezama».

El presentador siguió la historia: «A partir del dibujo y buscando vincularlo con la novela, saqué catorce “bichitos” en correspondencia con los capítulos...», alguien le preguntó por el capítulo ocho, se levantó, y en la imagen proyectada en la pared señaló la correspondiente al capítulo y prosiguió el relato. «Al otro día Pedro vino al departamento y me mostró en un papel alba, los mismos catorce bichitos, ubicados en los mismos lugares, sin siquiera hablarlo ni ponernos de acuerdo». Esa es la conexión entre creadores, no necesitan hablar para establecer las líneas de pensamientos ¿o de creación?

Rolando de Oraá, hermano de Pedro, también Premio Nacional de Diseño del Libro (¡cómo había premios!), aprovechó la imagen proyectada de la cubierta del libro para felicitar a Alfredo por la acertada elección tipográfica, que guarda estrecha relación con la ilustración.

«Pedro es un genio», lo calificó Montoto. «¿Dónde está la lámpara?», preguntó Rolando. «¿Dónde está el genio?», siguió Pedro; y como si no escuchara esto último, continuó diciendo, que de alguna manera, él (Montoto) también había colaborado en la realización del sitio, porque la mayoría de las cubiertas se las llevaba para que las escaneara, y siempre que llegaba decía: «Suspendan todo lo que están haciendo». Reconoció que muchos de los diseños de libros del creador, han salido de cuadros del pintor.

Mayte Chung manifestó su satisfacción por ser la diseñadora de todos los premios que la editorial ha presentado este año y los anteriores y cómo disfruta, especialmente, los relacionados con el diseño del libro, porque la web es una forma de acceder a la información del artista; de ahí, la importancia de hacer este homenaje, por su utilidad. «Me di gusto utilizando obras y color, pero no puedo dejar de mencionar el trabajo realizado por Sandra», y habló de la seriedad, responsabilidad y dedicación de la editora. Y ante la propuesta de Mayte de incorporarle sistemáticamente información, prometió mantenerla actualizada.

Pedro agradeció la presencia del público, a Mayte y Sandra; expresó el gusto por el sitio, y al referirse a Montoto, declaró sentirse más tranquilo, porque cuando lo invitó, él le dijo que lo iba a maltratar, pero no lo hizo. Todos, de algún modo, quedaron expectantes, no entendieron qué había querido decir Pedro de Oraá. Alfredo Montoto aclaró:

«Hace algunos años a Pedro le tocó hablar sobre mi trabajo como diseñador, y cuando comenzó a hablar, eran horrores lo que decía de mis diseños; estuve a punto a pararlo, pero al final los horrores no eran para mí, sino para la poligrafía que había acabado con mis diseños». Todos entendieron el miedo de Oraá.  

Para dar una visión sintetizada de su criterio sobre el homenajeado, Rigal solo dijo: «Pedro es un pintor que diseña, escribe, critica», e inmediatamente, volvió la anécdota. «Se ha dado el caso de alguien que pregunta, qué tal es la escritura de Pedro, y le han respondido: “Él es un buen pintor”, y otros que preguntan, qué tal la pintura de Pedro, y han contestado: “Él es un buen escritor”», por lo que concluye: «Los dos tienen razón».