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Lorna Burdsall, mucho Más que una nota al pie

por: Martha Isabel Andrés Román

Más que una nota al pie, eso dijo Lorna Burdsall que quería ser cuando se decidió a seguir un camino previsto por otros desde su juventud: el de escribir un libro. Pero no se trata de un texto cualquiera, no se trata de una historia tejida entre ficción y fabulaciones, sino de sus propias memorias, de las experiencias vitales de una artista  de la danza que llegó a Cuba desde los Estados Unidos y construyó su camino ligada al destino de la Isla.

«Todas las cosas han sido dichas, pero las cosas, si son sinceras, son nuevas: Confirmar es crear”, con esa frase de José Martí, Héroe Nacional cubano, la creadora justifica su interés por plasmar en el papel las experiencias de una vida colmada de momentos trascendentales, que el sello de Ediciones Unión regala ahora al público como parte de sus propuestas para la 22 Feria Internacional del Libro, Cuba 2013.

Lorna Burdsall, nacida en el estado norteamericano de Connecticut en 1928, se graduó de Licenciada en Arte en 1949 y de Maestría en Arte en 1950 en su país. Realizó, además, estudios en Psicología y Danza Moderna en George Washington University y en la Julliard School de Nueva York, donde recibió clases con fundadores como Martha Graham, Antony Tudor, Doris Humphrey y Merce Cunnighan.

«Cuando llegó a la isla con su esposo cubano en  1955, no tenía idea de que sin proponérselo, estaría entrando en la historia de nuestro país. Este texto autobiográfico recorre la vida de la bailarina desde su infancia en Nueva Inglaterra hasta el final de sus días en La Habana» con estas palabras la nota de contracubierta invita al lector a adentrarse en la vida de una mujer que estuvo entre los fundadores de la Compañía de Danza Moderna de Cuba luego del triunfo de la Revolución.

Según adelanta Judith Rudakoff, editora del libro aparecido por primera vez en idioma inglés en el año 2001, en las páginas de Más que una nota al pie el lector podrá encontrar desde los estudios de danza de Lorna, el desarrollo de su carrera como bailarina en los Estados Unidos y en la Cuba pre y posrevolucionaria, hasta su noviazgo y su largo matrimonio con Manuel Piñeiro, uno de los constructores de la sociedad cubana revolucionaria.

Asimismo, recrea el crecimiento familiar y el vínculo alcanzado con el movimiento de danza contemporánea después de 1959 por una bailarina que, al decir de Rudakoff en el prefacio de la obra, fuera «una artista y una taumaturga, alguien que crea magia, una hacedora de milagros. Tiene el don de andar por la calle y percibir el arte en desechos y chucherías».

Pero los pasajes que la Premio Nacional de Danza 2008 narra en su obra no se circunscriben solamente a acontecimientos íntimos y particulares, sino a hechos entrelazados con la gestación, nacimiento y desarrollo de la epopeya social que representó la Revolución Cubana. A fin de cuentas, como ella misma expresa en las primeras páginas de Más que una nota al pie «rastrear la ruta del agua hasta mi apartamento en La Habana es como recorrer un largo camino hacia la comprensión de la vida cotidiana en Cuba».

Animado por Cubaliteraria sobre los atractivos que puede tener el libro para el  público lector, el director de Danza Contemporánea de Cuba, Miguel Iglesias, consideró que el texto será disfrutable incluso para quienes estén más alejados de la obra de Burdsall «van a disfrutar el libro porque es una aventura, paralela a la aventura que fue la Revolución y a la misma vez, la aventura de la danza. Está hecho con una magia y con una sorpresa que lo hacen completamente contemporáneo» afirmó Iglesias, quien tuvo a su cargo la presentación del volumen de Ediciones Unión en el lobby la Sala Covarrubias del Teatro Nacional.

Desde allí se recordó la genialidad de la artista, esa que no hubiera necesitado escribir un libro, porque desde antes de la aparición de esta autobiografía era mucho más que una nota al pie; esa que dijo tener un doctorado en cubanismo luego de llevar más de medio siglo asentada en una isla que la honra como una hija propia, de las más distinguidas.

Quizás por eso en los últimos momentos de su obra los pensamientos son aún más fuertes para la nación que la acogió: «continuaré diciéndoles a los habitantes que vienen a conocer a Cuba y a su pueblo que juzguen con sus propios ojos y oídos. En cuanto a mí, agradezco a Cuba el haberme posibilitado alcanzar el sueño de mi infancia: ser un artista y una persona realizada».