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Literatura femenina, un tema que no cabe en una hoja

por: Yohamna Depestre

La mujer en la literatura fue el tema controversial y polémico tratado esta mañana en la sala Lezama Lima, por un grupo de panelistas rusas que, gracias a la feria, se encontraron y conocieron.

Allí estaban Marina Arturona, ucraniana, guionista y escritora de relatos y novela cortas que ubican dentro de la prosa urbana. Anastasia Alexándrovna, seudónimo usado por la más joven panelista Anastasia Orlova, que incursiona en la literatura infantil y vive actualmente en Yaroslavl. La traductora de español, filóloga y especialista en Lengua literaria Vanjanen Natalia Yurievna.

En el público se encontraban especialistas en lengua rusa y escritores jóvenes cubanos, todos  arduos por conocer cómo se asume y enfrenta, por estos tiempos, la literatura de ese país.

A algunos críticos, estudiosos y avezados lectores no les gusta dividir la literatura entre femenina o masculina, pero el panel quiso hacer esa distinción ya que considera que la mujer tiene cierto olfato, al abrir un libro, para discernir si el escritor es una fémina o no. Entre las razones se argumentó que la mujer escritora es más detallista y sus imágenes más sentidas.

Anastasia Alexándrovna empezó a escribir a los 7 años, mas decide escribir profesionalmente para los niños cuando nace su segundo hijo. Sus textos están dirigidos a los infantes de 5 a 8 años de edad. Sus poemas abordan temas didácticos. De una manera diferente Alexándrovna incita a través de sus versos al juego de la madre con el niño, mientras le hace ejercicios que lo ayudaran a fortalecer sus manos y su mente. Sus versos, según opina, son comprendidos por muy pocos hombres ya que a la mayoría de estos les faltan habilidades para manejar un bebé.

El pensamiento machista considera que la mujer solo puede escribir literatura para niños, fue uno de las afirmaciones hechas por Mirta Yáñez ante lo planteado por Alexándrovna. Las bases que marcan la narrativa, escrita por hombres o por mujeres, no tiene una sensibilidad diferente a la hora de la creación destinada a los infantes y mencionó escritores masculinos que escriben o escribieron para este género con el mismo éxito, entre los que se encuentra su hermano Albertico Yáñez.

Marina Arturona se siente libre ante la gama de técnicas narrativas que brinda la literatura, no así ante el guión, que tiene un tiempo estricto y debe atrapar al lector en apenas diez minutos. Ante la pregunta qué es la prosa femenina, opinó que cuando se tiene una buena obra es difícil saber si es femenina o no.

Vanjanen Natalia Yurievna citó un pensamiento del gran escritor Dostoievski: “Soy un poeta y ya por eso soy interesante”. Considera que el concepto de “la llamada literatura femenina” es errado. En su país hay mujeres que nunca ponen de héroe a un hombre, y señaló que “cuando escribimos somos tan egoístas que no pensamos en el lector. Olvidamos si es hombre o mujer”.

El público presente, que no era numeroso pero sí muy activo, expuso que lo interesante era cómo se aborda el tema, de qué manera están escritas las historias. Los críticos son los indicados de catalogarlas o no. No obstante, la Yurievna cree que en los diseños de personajes femeninos las mujeres tienen un modo muy peculiar de decir, porque miran desde el silencio y observan la otra arista del objeto; visión que la mayor parte de los hombres han ignorado y discriminado. Ella ha abordado temas ya tocados con anterioridad y lo ha hecho desde otro ángulo. Es la autenticidad lo que importa, al igual que leer un buen libro, venga de cualquier género o raza.