
Se fue la Feria, los libros quedan
La Feria Internacional del Libro se confirma como el evento cultural más multitudinario de la nación, reconoció Rafael Bernal, ministro de Cultura, en la clausura de la 22 edición, acontecida la víspera en la ciudad de Santiago de Cuba.
A largo de todo el país el encuentro estimuló la asistencia de un millón 743 mil personas, así como la venta de un millón 292 mil ejemplares, y se corroboró en su especial dimensión de espacio unificador en torno a la literatura, de la familia, los amigos y colegas, además de renovador del interés por la lectura.
Zuleica Romay, presidenta del Instituto Cubano del Libro (ICL), destacó que aún cuando en los últimos días fue notable para el desarrollo de la Feria el pesar del pueblo por la desaparición física del Comandante presidente Hugo Rafael Chávez Frías, de manera natural se abrió un espacio para rendirle honores de muy diversas formas.
Las presentaciones y la avidez del público por textos como Cuentos del arañero y De Barinas a Miraflores y las recurrentes evocaciones al líder latinoamericano durante los distintos encuentros realizados “hicieron que Chávez estuviera presente”, acotó Romay.
La presidenta del ICL ponderó entre los logros de la Feria el acercamiento a la literatura angolana, por intermedio de unos 40 títulos, las posibilidades que se abrieron para seguir ahondando en la obra de José Martí, a quien se le consagró la presente edición en el contexto del aniversario 160 de su natalicio; y el alcance que se logró con los textos infantiles en cuanto a la calidad y los precios de venta de estos.
No obstante, reconoció Romay, existen insatisfacciones que deben ser superadas, especialmente los problemas son la distribución oportuna de los libros, y la visibilización de las editoriales territoriales.
Al cierre de la XXII Feria se confirmó que la venidera edición estará dedicada a los escritores Nercy Felipe y Rolando Rodríguez y a Ecuador como país invitado de honor.
Tomado de Trabajadores
Trasciende la Feria del Libro
Eduardo Palomares
Al clausurar la vigésimo segunda edición de la Feria, Zuleyca Romay, presidenta del Instituto Cubano del Libro (ICL) ponderó el esfuerzo de los organizadores, editores, diseñadores, correctores y trabajadores de la industria gráfica, que contribuyeron a poner en manos de la población los títulos y ejemplares previstos, entre los cuales se incluyen alrededor de mil novedades que irán completándose en las próximas semanas.
Zuleica Romay, reconoció en la clausura el esfuerzo de quienes intervinieron en el proceso de edición de los libros.
Además de destacar el aporte al conocimiento más cercano y multifacético de Martí en el aniversario 160 de su natalicio, y fortalecer la solidaridad con el pueblo angolano, entre esos nuevos títulos, la presidenta del ICL resaltó Vilma, una vida extraordinaria como una obra de arte que conmueve por su ternura y la posibilidad de profundizar en la historia a partir del asalto al Moncada.
Desde esa óptica el Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanísticas, Pedro Pablo Rodríguez, a quien junto al Premio Nacional de Literatura, Daniel Chavarría, estuvo dedicada la cita, señaló que se trata de ver al libro tanto como obra de arte como de amor, que cautive a su lectura y preservación.
En otra intervención Magdalena de Almeida, agregada cultural de la embajada de Angola en Cuba, agradeció el homenaje dispensado a su nación, pues el conocimiento humano transmitido por miles de internacionalistas amplió para los cubanos el acervo cultural y literario sobre su país.
Abel Prieto, asesor del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y el Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanísticas, Rolando Rodríguez, a quien junto a la Premio Nacional de Literatura, Nersy Felipe, estará dedicada la 23 edición, asistieron a la clausura en cuyas palabras centrales Rafael Bernal, ministro de Cultura, reiteró que la Feria se mantiene como el acontecimiento cultural más importante del año.
Tomado de Periódico Granma